De un diario inédito de guerra (I)

       

        Una mano amiga me presta un diario autógrafo personal, escrito durante dos años desde el 18 de julio de 1936, sin intención alguna de publicarlo. El autor es un joven licenciado en derecho, que acaba de estudiar en Salamanca. Es presidente de la Acción Católica de la Juventud Masculina de su localidad, una localidad media de Navarra. No le veremos alistarse en lo primeros momentos, porque un defecto físico se lo impide. No puedo decir más. Voy a transcribir siete fragmentos en días alternos, porque tengo que devolver el texto a su propietario. Espero que un día se haga público, para que nos ayude a acercarnos un poco más a la realidad de aquellos hechos.

Día 19 de Julio de 1936

No he podido dormir y creo que he pasado fiebre. A las seis de la mañana, tambores. Me levanto. Todos lo hacen también. Son los militares que declaran el estado de guerra. Infinidad de gente en la calle. Oigo misa. Al salir, se corre la noticia sensacional: Sanjurjo está a las puertas de Madrid. Franco sube por el Sur. Se espera que caiga la capital de un momento a otro. Empiezan a llegar de los pueblos aldeanos con escopetas, pistolas, palos… Al verlos me parece ver una estampa de las guerras carlistas.  Me producen una impresión extraña. Me emociona muchísimo ver a estos hombres curtidos por el sol y el aire, en lo mejor de la edad, avanzar por nuestras calles gritando: «Viva Dios, Viva Cristo Rey, Viva España», etc. Al verlos y oír sus simpáticos vivas, me atrevo a hacer un pronóstico. No sé si me equivocaré. Tampoco sé si nos aplastarán, pero me parece que este movimiento, si continúa, y si en otros sitios responde la gente como aqui, va a tener mucho de Cruzada. (…)

Veo por  primera vez en mi vida una compañía de fascistas uniformados. Visten pantalón negro y camisa azul con cinco flechas y un yugo bordados. También veo muchos requetés de kaki y boina roja. Aparecen como los hongos. No sé de dónde sale tanta gente. (…)

Han salido varios camiones con gente armada hacia algunos pueblos de significación izquierdista. Se han ocupado varios y de XX han tenido que volver porque los paisanos han hecho barricada y están apostados en los montes. La toma de este pueblo se deja para mañana, porque hoy es ya tarde y obscuro.