«Complayctía que de sí face Navarra»

 

        El historiador capuchino navarro Tarsicio de Azcona (Jesús Morrás), académico correspondiente de la Historia, autor de numerosas obras ya clásicas sobre nuestra historia nacional española, sobre la historia de Navarra y la historia de la Orden capuchina, sigue trabajando en su venerable longevidad con la lucidez y vigor que siempre le han caracterizado. Hace sólo unos meses, más de una docena de trabajos sueltos llenaron todo un número de la revista Príncipe de VIana. Hace tres semanas, publicó en DN una ejemplar estampa histórico-literaria sobre el cardenal Cisneros, y ayer nos resumió en el mismo periódico este peculiar testimonio de nuestra atormentado reino de Navarra, en los comedios del  siglo XV, desgarrado por las luchas intestinas de  bandos irreconciliables tras la muerte de Carlos III el Noble, y su esposa Leonor. La Complayctía o Complaynna (Llanto, complanto, del latín «planctus», «complanctus»,  «plangere», «complangere»; castellano, plañir), elegía o lamentación colectiva, de resonancias bíblicas y medievales, la escribe el vicecanciller del reino, Pedro de Sada, humanista insigne, personificada en la misma Navarra, que, como una Matrona enlutada y plañidera, nueva Dolorosa, muestra al mundo su dolor y desventura, rota y dividida, desolada y solitaria, viuda desconsolada:

Oh, Navarra, antes era una vergel deleitable de España, ahora una nave rota. Antes, amada de los comarcanos, ahora marginada y abyecta. Antes pacífica, ahora bandera y pendón de guerra. Ahora, abatida de calamidades, finca pisada y trillada por los extranjeros y por los naturales sospechosos…