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A la gloria del Gran Arquitecto del Universo

 

                  El Venerable Maestro de la Logia pamplonesa Pro Libertate, 181, perteneciente a a Gran Logia de España, mi amigo Andoni Fuentes de Cía, fue entrevistado recientemente por Miguel Ángel Malavia en la revista católica más difundida en España y en Hispanoamérica, Vida Nueva. En la entrevista es presentado y fotografiado solo como responsable de formación y redes sociales de la Gran Logia de España.

A propósito de la declaración del 15 de noviembre pasado, hecha por la  Congregación para la Doctrina de Fe, de que la pertenencia activa a la masonería por parte de un fiel está prohibida, debido a la irreconciliabilidad entre la doctrina católica y la masonería, que repetía la de 1981, Fuentes  ha mostrado más tristeza que sorpresa, ya que el Santo Padre  se ha mostrado muy sensible y  abierto al contacto con otros colectivos anteriormente apartados de la Iglesia. Un comentario similar hice yo aquí, por esas fechas, subrayando asimismo la extrañeza también ante las nuevas maneras del presidente de dicha Congregación, el innovador teólogo argentino Víctor Manuel Fernández.

Tras las alentadoras palabras del cardenal Ravasi, siendo presidente del Pontificio Consejo de Cultura, también comentadas en este Cuaderno, se generaron, como bien recuerda el Venerable, no pocas expectativas, pero, al decir del mismo, la Iglesia no fue receptiva a buscar el encuentro que propuso la masonería italiana.

Fuentes defiende, como es natural, el carácter moral y filantrópico de la masonería regular para gloria del Gran Arquitecto del Universo, y su propia convicción católica y masónica, que se alimentan mutuamente. Según el último barómetro, un 38% de los miembros de la Gran Logia de España se declaran cristianos, y un 14´5%, católicos.

Andoni Fuentes termina diciendo que espera que en un futuro se proclamará la compatibilidad de la doctrina de la Iglesia y la masonería, aunque seguramente no será pronto.

Casos como el suyo, conductas tan serias y rigurosas como la suya, son ya fundamentos para esa esperanza, que es la de muchos de nosotros.

La oración en la tradición benedictina (y II)

 

                  Es mejor algo tan sencillo como oler una flor de jardín (…) que tener una experiencia carente de autenticidad de un valor muy superior. Es mejor disfrutar tranquilamente del sol o de alguna lectura ligera que pretender estar en contacto con algo con lo que uno no está en absoluto en contacto. (Thomas Merton, Acción y contemplación)

 

La función de la oración no es establecer una rutina, sino una relación con Dios, que siempre está en relación con nosotros. (…) La función de la oración también es entrar en contacto con nosotros mismos. Para los antiguos, las lágrimas de remordimiento eran la señal de un alma que conocía sus límites, afrontaba sus pecados, aceptaba sus necesidades y vivía en la esperanza.  (Sor Joan Chittister, La regla de San Benito)

La oración en la tradición benedictina (I)

 

                            San Benito no fue un teórico de la oración, pero organizó para sus monjes la liturgia de las horas o el oficio divino minuciosamente, asignando salmos, lecturas y oraciones a cada uno de siete oficios diurnos y nocturnos, desde laudes a  a completas. Más de tres horas al día leyendo u oyendo leer, lo que debía llevar a otra oración espontánea o sin palabras.

La oración benedictina no tiene tanto que ver con la técnica como con la perseverancia  y la atención. La lectio divina pasa  luego por la meditatio o reflexión, seguida por la oratio, hasta llegar a la contemplatio.

Hubo momentos en la historia benedictina, y sus ramas posteriores, en que la oración litúrgica se exageró y se exasperó, hasta conducir a una aversión a la misma. Y momentos en que esa oración se convirtió más en espectáculo que en contemplación, y hubo que buscar remedio en el silencio y el aislamiento,

La oración es un medio y una expresión del ofrecimiento de uno mismo a Dios, la entrega de nuestra vida y actividades a manos de Dios. La oración forma parte de la vida: Dios está presente  en todas partes y momentos de la misma.

***

Un hermano monje dijo al abad (abba) Antonio: –Reza por mí. El anciano abad le contestó: –No tendré piedad de ti, y tampoco la tendrá Dios, si tú mismo no haces un esfuerzo y no ruegas a Dios. (Antonio abad, Dichos).

 

Ante todo, al empezar cualquier obra buena, pídele al Señor con insistente oración que la lleve a término. (Regla de San Benito).

 

La oración debe ser breve y pura, a no ser que se alargue por inspiración de la gracia divina. (Regla de San Benito).

 

 

 

 

 

 

 

Estación de Anayet

 

Me gusta un mundo con nieve.
Me gusta un mundo de nieve.

Qué hermoso el ir y el venir,
el subir y el bajar,
el continuo jugar
de los hombres de la nieve,
 seguros y fuertes,
 luminosos, coloridos,
lentos al andar,
veloces al volar sobre la nieve.

Picos de Anayet, Culivillas y Royo,
Punta Escarra, Pala de Ip,
estandartes de la nieve, 
gigantes guardianes de la nieve,
murallones de nieve,
que cercáis un nuevo país de ensueño,
aislándolo de cualquier profanación,
os sueño siempre altivos,
perennes, inconmovibles,
para hacer posible
la nueva creación de la belleza.

Pasan silenciosos y angélicos los aviones,
rayando de blanco
el cielo azul.
¿No buscarán acaso 
el país de la nieve?

Me gusta  un mundo con nieve.
 Me gusta un mundo de nieve.

 

 

 

La tiranía de la mediocridad

 

                      Todo el caso Koldo, o el caso Ábalos, o el caso Sánchez, podríamos catalogarlo dentro de esa tiranía de la mediocridad, de la que habla en el libro así titulado Sophie Coignard. Mediocridad frente a mérito, valor genuinamente progresista. Vasto terreno el de la mediocridad, donde el dinero o el poder, por pequeño que sea, juegan un preponderante papel frente al esfuerzo de la inteligencia.

Los que acusan en un principio a la inteligencia, al esfuerzo y al mérito de monopolizar el poder y de perpetuar los privilegios, acaban idolatrando el poder -no tienen otro objetivo mejor- y  perpetuando los privilegios. Los mediocres, con algo de poder, son los hombres  más peligrosos de la historia.

¿Ubi sunt?

 

  ¿Dónde están… los denunciantes. los enemigos, los debeladores de la corrupción, venga de donde venga y caiga quien caiga?

¿Dónde está el último que lo dijo en público, Pedro Sánchez, y la tiene dentro de su misma casa?

¿Dónde todos sus ministros y sus compañeros de la Ejecutiva, rodeados de corrupción por los cuatro puntos cardinales?

¿Y las Yolanda, y las Montero, y las Belarra…, que están donde están porque la gente pensó que venían a crear algo nuevo, y a luchar contra cualquier corrupción?

¿Y los Rufián, y los Oriol Junqueras, y los Errejón, y los  Aitor Esteban, y los Ortuzar, y los Otegi…, todos ellos santos padres de la nueva democracia y hasta ángeles exterminadores de todos los corruptos, sobre todo si son españoles…?

¿Ubi sunt, dónde están?