Ay, Pradales de mis prados…

 

                         Leo unas declaraciones del lehendakari Pradales en su periódico vizcaíno sobre los vandálicos, terroristas sucesos de anteayer en Bilbao, donde volvió a oírse el fatídico grito de Gora Eta, y  donde tan grande era el volumen de las llamas , que la noche de Bilbao parecía de día. Este buen hombre, que se asombra de lo ocurrido, que sabe que se trata de grupos organizados y violentos, que conoce muy bien la tradición salvaje de siglas vascas, viejas y nuevas, cercanas, que tanto daño han hecho a Euskadi y a toda España…, pasa rápidamente, como si fuera un extraño, sin la menor autocrítica por todo lo hecho y sobre todo dejado de hacer, y se pone a hablar de seguido sobre los peligros de la derecha y ultraderecha en un futuro próximo.

Este buen hombre, hasta incapaz de llamar ultraizquierda a Bildu o Sortu, socios leales de su Gobierno para todo lo que sea cultivar el soberanismo, camino del independentismo, pondera una y otra vez el riesgo de una posible victoria del PP-VOX y de las posibles y negativas  consecuencias para la identidad de Euskadi. Vuelve la burra al trigo: a lo de siempre, a la rutina, a lo fácil, a lo falsamente progre, al programa sanchista, que tan bien les ha ido yendo, ya veremos hasta cuándo…

Qué inanidad y qué vacío. Qué falta de visión política y moral . Qué ausencia de coraje y hasta de sentido común…