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León XIV y África (I)

 

           Recientemente el papa León XIV visitó, en su primera gira por el continente africano, Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial. Realidades diferentes, pero desafíos compartidos. Robert Prevost ha terminado siendo el defensor de la dignidad de una población que habita tierras naturalmente muy ricas, pero castigadas por la pobreza y las desigualdades.

En este contexto el papa se ha remitido de continuo al Evangelio y a la Doctrina Social de la Iglesia para denunciar las estructuras que perpetúan la marginación y ha tomado como referencia a su predecesor el papa Francisco, con la ecología integral y la fraternidad universal como ejes vertebradores. Frente a la economía que mata, el papa terminó su periplo con un ¡África, levántate! y ¡El futuro es vuestro! dando un paso más frente a la adversidad y hacia la acción, para que no se vuelva resignación e impotencia.

Especialmente dirigidos a los jóvenes están esos gritos, para que tomen las riendas de su destino, conscientes de la existencia de contextos políticos marcados por la falta de libertades y la vulneración constante y extendida de los derechos humanos.

El mensaje está destinado sobre todo a la Iglesias, que han de continuar las lecciones y las iniciativas del papa. Los líderes católicos, y no solo políticos, tienen que ser, por su implantación en todo el continente y por su estrecha relación con el resto del mundo, factor principal de evangelización y  de educación ciudadana, que haga de los ciudadanos hombres libres capaces de denunciar y de desterrar la injusticia y la corrupción, que tienen gran parte de África sojuzgada y prostituida.

Prevost frente a Trump

 

                              Una reciente encuesta de The Washington Post, ABC News e Ipsos dan un 66% de apoyo entre la opinión pública de los Estados Unidos de América a la peticiones de paz del papa León  XIV en el conflicto con Irán, mientras solo un 30% las valora negativamente.

Hasta un 76% condenan las palabras amenazantes del presidente Trump de  querer aniquilar a toda la civilización persa, quedándose sus apoyos en un escaso 21%.

Sobre la desvergüenza, que implica una mentira, del presidente republicano de que no quiere que el papa piense que está bien que Irán tenga armas nucleares, el 57%  de los norteamericanos considera  que este argumento es falso y que Prevost (el papa) siempre ha sido contrario a la proliferación de este tipo de armamento atómico.

En cuanto a la reciente imagen que el magnate delincuente publicó en sus redes sociales, en la que se asemejaba a Jesucristo, y hasta a Dios Padre, nada menos que el 87% de los ciudadanos americanos la deplora y la rechaza.

Madre de Dios de Codés

 

                             Este mes de mayo, no he ido a Codés. al esplendor majestuoso de Codés, ahora, en Pentecostés. Y, como me temo que ya no voy a poder ir antes de que acabe el mes, pongo aquí aquella décima espinela que compuse hace ya muchos años y que la recito  delante de la Señora, siempre que la visito, y que ahora le envío desde lejos:

MADRE DE DIOS DE CODÉS,

DE SONRISA AMANECIENTE,

CON EL NIÑO BENDICIENTE

SOBRE EL REGAZO. A TUS PIES

PEREGRINOS HOY NOS VES,

CANSOS, TORPES, PECADORES,

MAS TAMBIÉN PROMETEDORES.

BENDICE NUESTROS EMPEÑOS,

NUESTRAS RAZONES Y SUEÑOS,

MADRE DE DIOS DE CODÉS.

 

El silencio cómplice del acoso

 

                           Jero García, campeón de España de boxeo, kick boxing y full contact,  entrenador, presidente de la Fundación FAID-Jero García, ex presentador del programa Hermano Mayor y actor, ha escrito un nuevo libro Camino de vuelta, con el bullying (acoso, hostigamiento) como eje central.

Él mismo explica el porqué de su libro: Yo estaba en el otro lado, era acosador. Con 40 años me encontré con un compañero que me dijo que, por algo que yo le hice, estuvo a punto de tirarse desde un quinto piso. Por eso intento ahora redimirme, mitigar y prevenir el acoso escolar. Por eso escribo sobre ello.

Jero acude, todas las semanas, a los colegios con su campaña. Cree que la violencia en casa se traslada al colegio; que también se traslada la sobreprotección, la mala educación o la falta de educación.  Durante 25 años ha trabajado en Fundaciones  y uno de sus primeros proyectos fue integrar a menores migrantes a través del boxeo. Cree que todo el mundo puede redimirse. Que el silencio es el mayor cómplice, y que hay que hacer algo, sin tener que callar. Los valores que el boxeo le aportó: constancia, sacrificio, disciplina, motivación y pertenencia a un grupo, quiere aportar él a otros, porque el boxeo le parece profundamente colectivo.

Ah, y, si es posible, también la fe y la espiritualidad. Él se declara creyente en Dios, y la espiritualidad le es fundamental.

En el castro Gasteluzar de Santa Cruz

 

                       Hace muchos días que, por el mal tiempo en los fines de semana, viajes o motivos personales, no salimos al campo ni recorremos los castros que nos quedan por visitar. Queriendo buscar un recorrido medio y, además, echar una ojeada a otros castros próximos, elegimos repetir la subida a Gasteluzar-Irurbe, un castro ya conocido del Hierro Antiguo-Final, en el término de Solchaga (Olóriz), a  752 metros de altitud.

Entramos por Mendíbil, pueblo muy cuidado y renovado, lleno de golondrinas y de gorriones, y de allí entre encinas y campos de alholva, llegamos en un periquete a Solchaga, que atravesamos de sur a norte, y dejamos el coche en el cabo occidental del próximo encinar-carrascal, donde se abren tres camino, dos a los lados y uno en el centro. Para subir a la cumbre este es el mejor, bueno para subir y peor para bajar por el suelo cascajoso en muchos tramos, y demasiado expuesto al sol de este imprevisto veranillo, porque el encimar-carrascal no da sombra.

Vamos acompañados, todo el camino, por las innumerables correhuelas malvas; las abundantes azulinas o linos azules, y los linos blancos, que florecen en corros; algunas centaureas; corazoncillos; botones de oro; margaritas; ulmarias; jazmines amarillos; las primeras flores de los viburnos, y muchas madreselvas en plena floración, trepando a veces por las encinas y carrascas,  En los extremos del prieto encinar-carrascal crecen muchos enebros, con las bayas moradas colgantes; muchas aliagas; muchos rodales de brecina; algunos tomillos; colas de zorra; bromos…

Vamos viendo por algunos huecos del bosque la estampa próxima Solchaga y la más apartada de Oricin; luego Olóriz, monumento al silencio y a la calma; allí lejos, enfrente, el podium o pueyo de Pueyo, y a su espalda, la parte alta de Tafalla, con el castro cimero de Santa Bárbara.

Al llegar  a la cima y, poco antes del centro del castro,  que coincide con el espacio de la ermita de Santa Cruz -a cuya romería asistí en su día, y describí en junio de hace dos años- nos detenemos a contemplar algunos trozos de muro del primer foso que defiende el fortín, de una superficie menor de 8.500 metros, pero de una muy  compacta infraestructura defensiva, hoy cubierta totalmente por el bosque. En la campa debajo de la ermita quedan los restos de la última romería: cascotes de obra de construcción como asientos y una especie de tenderete con una tabla horizontal, que sirvió seguramente de altar en la celebración de la misa. Ninguna suciedad.

Bajamos, los primeros metros, por un alcorce más cómodo, desde donde vemos los molinos eólicos de la  zona, y hasta la ermita de San Martín, otro castro, de Añorbe. Y volvemos luego al camino principal.

En la Sociedad de Solchaga, unos jóvenes amables sacian nuestra sed  vendiéndonos una botella de cerveza y otra de cerveza con limón. Dios mío qué cansancio y qué sudor… Y qué alivio bajo esa media docena de acacias…

«No tengo miedo»

 

                             No tengo miedo, ha dicho en un momento oportuno el papa León XIV, ante las acusaciones groseras del presidente Trump, y lo ha dicho ante el populismo ultraconservador y la plutocracia de los tecno magnates que van creando un estado mundial de terror. Ahí está Musk declarando que la IA puede  aniquilar la humanidad o Thiel predicando en Roma el apocalipsis y la llegada del anticristo.

Una encuesta del Pew Research Center en Estados Unidos muestra que el 39% de su población sostiene que la humanidad se encuentra al final de los tiempos. Lo piensa, entre los cristianos, el 47%, que se eleva hasta el 63% entre los cristianos evangélicos, que temen el próximo apocalipsis, aunque baja hasta el 27% en el caso de los católicos.

El uso de la religión sirve, y de qué manera, para crear un estado apocalíptico de terror, a través del emocionalismo, el neoclericalismo y las cien maneras de sometimiento espiritual. Y así el miedo global sirve para saltarse todos los derechos, legitimar invasiones y guerras, animar  las conspiraciones, provocar el odio, señalar chivos expiatorios, denigrar la democracia… y expandir el hipercapitalismo y la tecnocracia por encima de los derechos humanos y la democracia.

Pero, como Francisco en medio de la pandemia de 2020, su sucesor León XIV ha vuelto a pronunciar el lema evangélico para toda la humanidad: No tengo miedo.

¡Otro PSOE!

 

                                 Tras el escandalazo de José Luis Rodríguez Zapatero, escribe hoy en The Objective, que bien se merece un Nobel por su labor de investigación y crítica sobre el zapaterismo y el sanchismo, el catedrático catalán Francesc de Carreras, que algo sabe del PSOE, y termina así su artículo titulado La hora de los militantes: mirarse a los ojos:

Quizás dirán que soy ingenuo y que estos personajes ya no existen. Pero y conozco a algunos, como  también conozco a veteranos callados, luchadores de otros tiempos pero pusilánimes ahora; diría que hipócritas y cínicos. Hay de todo, naturalmente. Pero lo que veo más claro es que el PSOE  es un partido en trance de extinción; quizá habría que inventar otro que ocupara su lugar. Como en Francia, en Italia, quizá pronto en Gran Bretaña y Alemania. Un partido en el que los dirigentes pudieran sin temor mirar a los ojos de os ciudadanos.

La primera comunión

 

               En el Territorio Amón de esta semana escribe el genial agnóstico Rubén sobre La primera comunión. Sobre esa primera comunión degradada en mera fiesta social de nuevos ricos o de los que  piensan o quieren serlo.

Ya no consiste en recibir a Cristo, sino en recibir al fotógrafo. Y con esto está dicho casi todo.

Todo empieza con una hostia consagrada y termina en con un crédito al consumo. Porque  tiene que comulgar mejor que el primo y más bonito que el vecino, cosas de una sociedad que ha convertido cada rito en escaparate. Y lo más perverso es que toda suceda en nombre de la inocencia.

Si un día la primera comunión contenía una belleza humilde, hoy la discreción parece una forma de pobreza y la sobriedad una negligencia afectiva. Y, como remate:

La comunión debería enseñar una idea sencilla: recibir algo que no se compra. Hemos conseguido lo contrario. Convertida en una factura, en una competición, en una pequeña bancarrota. Dios perdona. El banco, no. 

Un informe sobre jóvenes españoles (y V)

 

                                    La política en relación con la religión

 

                           Como  síntesis final de esta serie, déjeseme decir que, visto lo anterior, y  teniendo en cuenta los criterios y valoraciones que hemos apuntado, no nos extrañará si añadimos que

Católicos practicantes (12% del total) se reparten de menos a más entre la extrema izquierda (8´9), izquierda (5´6%), centro (8´2%), 21 (21) y extrema derecha (24´3%).

Católicos no muy practicantes (15%) siguen el mismo recorrido: extrema izquierda  (8´8 %), izquierda (13´3 %).centro (15´3 %), derecha (18´2%), y extrema derecha (22%).

Católicos no practicantes (16´2%): extrema izquierda (14´6%), izquierda (11´8%),centro (20´5%), derecha (18´3%), y extrema derecha ( 16´1%).

Indiferentes (10´3%): extrema izquierda (8´8%), izquierda (12´1), centro (12´5%), derecha (9´2) y extrema derecha (5´6).

Agnósticos (12´6 %): extrema izquierda (16´4%), izquierda (19´5 %), centro (12´2%), derecha (11’5%) y extrema derecha (7´7&).

No creyentes, ateos (18´2%): extrema izquierda 28´9%), izquierda (23´7%), centro (19´3%), derecha (11´5%), y extrema derecha (14%).

Creyentes de otra religión (8´4%): extrema izquierda (4´9&), izquierda (10´6%), centro (8´3%, derecha (7%), y extrema derecha (8´4%).