Archivo del Autor: vmarbeloa

Laguna de Pitillas

 

         El mar que ocupaba nuestras tierras bajas nos dejó, al retirarse, esta laguna, balsa o humedal, que un día fue propiedad de la Corona navarra: sus aguas regaban los campos vecinos y daban de  beber al ganado.

Reseva biológica desde 1976, hoy es uno los espacios mayormente preferidos por la avifauna en todo el norte peninsular.

El ir y venir de las aves en los atardeceres veraniegos lo convierte en el momento más animado del año, junto con la contrapasa otoñal y la nidificación en la primavera.

Los ruidosos azulones o ánades reales levantan su vuelo colectivo desde las aguas lacustres. Rozan la superficie acuática los fumareles cariblancos. Corren y vuelan las numerosos fochas blanquinegraas para sumergirse luego en busca de alimento. También de caza vuelan sobre el verde y espeso carrizal las garzas imperiales, y el aguilucho lagunero espanta a una bandada de avocetas. Planea el milano, cabriolea el alcotán.

Croan las ranas, silban los sapos parteros. LLegan hasta aqui, desde Pitillas, los alborotadores vencejos, los famiilares aviones y las domésticas y piadosas golondrinas. A todos podemos ver hoy, cómodamente, y más o menos cerca, desde el discreto observatorio de las aves.

Luego, al inicio del otoño, cruzarán el cielo lagunar las palomas y se posarán las grullas levemente en en las orillas  de las aguas.

Y en los ocasos mejor encendidos, los carrizos y las espadañas se sumergirán tambièn en las aguas tranquilas y templadas, para no arder en una lírica y frenética inflamación.

Triunfo de España en París

 

          Mientras por aqui cerca triunfan, por el malhacer de unos y la insensatez de otros, los partidarios del falso derecho de separarse de España, en París los reyes españoles, acogidos con extraordinaria amistad -«¡La Visite!»- por el presidente socialista francés, honran a España y a Francia, honrando al soldado desconocido galo  bajo el Arco de Triunfo; a los combatientes republicanos españoles de «La Nueve», que acompañaron al general francés Leclerq, liberador de París; al genio español de Velázquez en el Grand Palais, o a la Asamblea Nacional Francesa, en cuyo hemiciclo ha sido aplaudido largamente, tras un discurso reciamente europeísta, el rey Felipe VI de España -raro honor de un Jefe de Estado-, siguiendo el ejemplo singular de su padre.  Acompañados por el presidente Hollande y por dos franceses ilustres nacidos en España, el presidente del Gobierno de Francia, catalán Manuel Valls, y la alcaldesa de París, gaditana Ana Hidalgo. Difícilmente la ocasión podría ser mejor y los nombres más cercanos. Muchos siglos de historia les acompañan: desde los apóstoles y mártires  comunes; el común Camino frances de Santiago; el Carlomagno de la Marca Hispánica;  los reyes medievales de Navarra y Francia; el popular y querido Enrique IV, rey de Francia y de Navarra; los Borbones de los dos tronos… hasta la reciente lucha común, terminada con éxito, contra la banda terrorista ETA. Por fin, en París, una expresión solemne y espléndida ante el mundo de nuestra amistad y coiaboración secular por encima de todas las rivalidades, ahora que termina la conmemoración de nuestra guerra de la Independencia contra… Napoleón y su ejército, y no contra Francia,

¡Vive la France!  ¡Viva España! ¡Viva la Unión Europea!

 

Tres clases de cristianos

 

         Pobre papa Francisco. No le dejan en paz. A los continuos viajes, entrevistas, recepciones, audiencias de todo tipo, le audiovisualizan tambièn cada día la misa que celebra de par de mañana  en la Casa Santa Marta, donde come y duerme. No tiene un minuto de reposo. Le oigo una de sus breves homilías. Habla de  tres clases de cristianos que alejan a la gente que pide ayuda a Jesús, que necesita al Señor: los egoístas, los mundanos, los rigoristas. Entre ellos estamos, nos guste o no, la mayoría de nosotros. De los dos primeros, dice el papa, que son cristianos de nombre, de salón –di salotto-, con el interior mundano. De los terceros, que ahuyentan a la gente, porque echan sobre las espaldas de la misma demasiado peso, ese peso, añado yo, que no aguantan ni ellos mismos, como dice el Evangelio.- Una lección más del papa Francisco, una lección cotidiana, humilde, dicha a media voz, en la misa de la Casa Santa Marta, a la que acude siempre mucha gente. Una lección, ay, que nos duele porque es harto certera.

Buitres leonados

 

         Numerosos y rituales, sin rival que se conozca, los buitres leonados, por su color ocre o canelo, exhiben su poderosa envergadura por todos los cielos de Navarra.

Desde el cortado próximo, donde reside su colonia, o desde su vuelo planeado de inspecciòn sanitaria, ese buitre bardenero va a aterrizar en busca del animal muerto, que acaba de ubicar con su olfato prodigioso. Decenas de sus congéneres acudirán al festín, si hay carroña suficiente.

Gracias al observatorio de aves, circulante ahora en Las Bardenas, podemos verlos de cerca empollando sus huevos, junto al nido, o lanzándose seguros en busca de solaz o de alimento.

Pico pardo ganchudo y corta gola de filoplumas blancas en torno a su largo cuello, anchas rémiges y cola oscura reducida, ningún ave rapaz pilota como él nuestros paisajes aéreos.

Ni tan intensamente.

Ni tan majestuosamente.

Ni  tan deportivamente.

«¡Oh, gente ilustre!…»

 

         «¡Oh, Hijo del Padre Eterno, Jesucristo, Señor nuestro, Rey verdadero de todo! ¿Qué dejasteis en el mundo, que podimos heredar de Vos vuestros descendientes? ¿Qué poseísteis, Señor mío, sino trabajos y dolores y deshonrais, y aun no tuvisteis sino un madero en que  pasar el trabajoso trago de la muerte? En fin, Dios mío, que los que quisiéramos ser  vuestros hijos verdaderos y no renunciar a la herencia, no nos conviene huir del padecer. Vuestras armas son cinco llagas, ¡Ea, pues, hijas mías,  ésta ha de ser nuestra devisa, si hemos de heredar su reino, no con descansos, no con regalos, no con honras, no con riquezas se ha de ganar lo que Él compró con tanta sangre. ¡Oh gente ilustre!, ¡abrid por amor de Dios los ojos; mirad que los verdaderos cavalleros de Jesucristo, y los príncipes de su Iglesia, un san Pedro y san Pablo, no llevavan el camino que lleváis! ¿Pensaís por ventura que ha de haver nuevo camino para vosotros? No lo creáis.»

                           (Santa Teresa de Jesús, Libro de las Fundaciones, 10, 11)

Últimos aforismos

 

– La arroba, signo gráfico, no es una letra, y menos un signo lingüístico indistinto para los dos sexos. Es un signo informático de algo que pesa entre 11 y 12 kilos.

– La explotación del hombre por el hambre.

– El lema político del cambio es la moneda de cambio de todos aquéllos que no tienen poder y lo buscan a toda costa.

El ejemplo de Francia

 

         Desde que el Estado Islámico intensificó su limpieza étnico-religiosa, el Gobierno socialista de Francia ha sido uno de los más activos tanto en el plano diplomático como en el humanitario. Tras anunciar el ministro de asuntos exteriores, Laurent Fabius, en julio pasado, que Francia estaría dipuesta a acoger a cristianos iraquíes amenazados, comenzaron a llegar a París los primeros refugiados gracias a los visados del Gobierno francés. A finales de 2014, la cifra de solicitudes de asilo aceptadas llegaba a 8.000. El ministro del Interior, Bernard Cazeneuve, ha declarado que la prioridad de su Gobierno en este caso es  resistir y combatir al Estado Islámico, y que la ampliación de las concesiones de asilo es la respuesta a los casos extremos de cristianos perseguidos, dando prioridad a aquéllos que tienen un vínculo directo con el país, a fin de facilitar su inserción.- La diferencia con España es grande. De 5.947 solicitudes de asilo que recibió el Gobierno español el año pasado, procedentes sobre todo de Ucrania, Siria y Malí, solamente se concedió protección internacional a 1.583 personas.

Cornisa de Urbasa

 

        Los más afrancesados lo llaman fondo de saco (cul de sac), o bout du monde  (cabo del mundo). Otros, más literarios, hablan de circo y hasta de anfiteatro. Los geógrafos utilizan la palabra indentamiento, que no está en los dicccionarios. Para los más clásicos, es la cornisa. Tengo oído a varios nativos denominarla cárcava, es decir, hoya o zanja grande, que forman las avenidas del agua.

Este último nombre es el que está más cerca de la realidad. La erosión remontante de las aguas en las margas inferiores fue retrocediendo hasta hundir en la parte meridional del sinclinal colgante esta abrupta oquedad, a cuyas plantas exurge, huyente, el Ur-ederra, río de aguas limpias y puras.

De este imponente alero calcáreo se desprendieron numerosos bloques de piedra caliza, hoy esparcidos por el talud.

Rebote de vientos, soles, lluvias y nieves.

Mirador de nieblas, geografías e historias.

Murallón inexpugnable, en el que se defiende el Norte del Sur.

Balconada principal para ver nacer el río más bello de Ur-basa, el bosque de agua.

Fondo de saco, cabo del mundo, circo, anfiteatro, cárcava…

Un Gobierno nacionalista-independentista vasco

 

       Si hace quince días escribí  en la prensa navarra ¿A quién votar? (al menos, a los menos peores), ahora algo tengo que decir después de los resultados electorales. Y, dicho lo que ya dije en la noche de las elecciones,  intento ahora, al menos,  llamar a las cosas y a los sucesos por su nombre. Y en esta tierra de mudos, cuitáos, asustáos y cobardes (especialmente, políticos y periodistas), invito a llamar al Gobierno, que cuatro formaciones, partidarias del falso derecho de  autodeterminación, están intentando formar, Gobierno nacionalista-independentista vasco de Navarra. Puesto que la mayoría de los cuatro grupos se llama así, y la mayoria es partidaria de la integración de Navarra en la Euskalherria soñada, y los restantes no le hacen ascos a la cosa o lo dejan » a lo que diga la Asamblea». Ya es hora de no disimular ni ocultar, ni velar con el velo de Maya la realidad, engañando al votante, confuso, enrabietado o militante. Con todos los respetos, convivencias y pluralismos  que se quiera. El objetivo principal de las cuatro formaciones, todas ellas minoritarias de por sí,  es ése y no otro, Y tiene un nombre. Pero los mudos, los cuitáos, los asustáos y los cobardes ni siquiera se atreven a escribirlo ni a pronunciarlo.

Ave, María, madre

 

Ave,
María,
madre.

Llena de gracia,
que en tu seno llevaste
al Hijo de Dios
Padre.
Bendita entre las mujeres
de todas las edades.

Ave,
María,
madre.

Te llamamos tus hijos
desde este valle
de lágrimas, y de gozos
terrenales,
esperando

tus favores maternales.

Ave,
María,
madre.

Madre te cantan
las flores y las aves.
Toda la  Iglesia,

cuando te canta,
te dice madre.
Madre de espíritu,
madre de sangre.

Ave,
María,
madre.