Archivo del Autor: vmarbeloa

Andelos

 

          Cruce de calzadas, Andelos –civitas, el año 74 p. C.- fue una ciudad romana mayor que Pampaelo, superpuesta a las estructuras de un poblado pre-romano, en una alargada meseta sobre las orillas del río Arga.

Un monumental sistema hidráulico, con un gran depósito regulador por medio, fue el hallazgo más espectacular de las recientes excavaciones. Debiò de funcionar entre los siglos I y IV de nuestra Era. A dos kilómetros de la ciudad, en el lugar llamado Puente del Diablo, se descubrió el resto de una doble presa que recogía el agua de dos barrancos, en Iturranduz, conducidos por un canal hasta el gran aljibe, con capacidad para 7.600 metros cúbicos, La corriente es hoy muy escasa, entre un espeso rodal de carrizos y los imponentes nueve contrafuertes de la pantalla de la presa. Desde el depósito el agua llegaba a la ciudad situada  a 700 metros, por medio de un acueducto sifón de cincuenta y dos arcos.

Sobre estas ruinas, únicas en Navarra, el viajero siente, mejor que en parte alguna, la presencia de Roma: su lengua, su derecho, su comercio, su arte urbanística, su red viaria…

Y cuando anda y salta entre las bases de las edificaciones -sólo un 20% de las 18 hectáreas del poblado ha sido excavado hasta hoy-, se le van los ojos al mosaico que cubría el suelo del amplio triclinium (comedor) de una de las casas: Pan, dios de los pastores y de los rebaños, dos cuernos en la frente, barba de chivo y patas de macho cabrío, guía, látigo en mano, una yunta de tigres que tiran del carro de Baco.

El Gran Pan no ha muerto del todo en Andelos.

 

José Antonio Pagola

 

          Tras un encuentro con amigos comunes y de haberle enviado unas breves Reflexiones durante la última Semana Santa, me escribe José Antonio Pagola y me agradece la defensa que hice de su libro bandera, JESÚS: Aproximación histórica. ¿Qué menos podía hacer yo en aquel momento, aun sabiendo la debilidad de mi testimonio? Y  me cuenta, lo que importa mucho más, el largo recorrido de su obra más popular, a la que han seguido algunas posteriores en torno a ella. El libro ha sido traducido a todas las lenguas europeas. El año pasado, la versión inglesa, en su quinta edición, recibió el premio al libro del año en la sección teológica por la Asociación de Editoriales Católicos de los Estados Unidos de América. En Rusia, ya va por la segunda edición (cerca de ocho mil ejemplares en ruso) y se está vendiendo sobre todo entre los fieles de la Iglesia ortodoxa. En estos momentos está traducido al chino mandarín, pues las diversas congregaciones que evangelizan la Iglesia china en la clandestinidad lo han considerado un libro urgente para introducir el Evangelio en esas cuarenta y tantas diócesis. La Conferencia Episcopal Japonesa lo aprobó como instrumento de evangelización en Japón. Pero donde más se está leyendo y trabajando es en las comunidades de América Latina, particularmente, en su traducción brasileira (portuguesa). La verdad es que yo no sabía todo esto, y creo que pocos lo sabrán, cuando es un notición eclesial, toda una marca mundial en libros religiosos, y un notición que nos llena de orgullo, del bueno, viendo el éxito de un paisano y amigo, que ha dedicado toda su vida activísima, en posiciones de trinchera pacifista, a conocer y hacer conocer, a seguir y hacer seguir, a celebrar y a hacer celebrar el camino de Jesús de Nazaret, llamado el Cristo.  Dios sea bendito, que diría la Santa.

 

La Iglesia y los derechos humanos

 

          Presento en el Ateneo Navarro, invitado por el autor, mi amigo Jesús Equiza desde los tiempos de Roma, su libro La Iglesia ante la defensa de los derechos humanos. Lo presento en el Colegio Mayor Larraona, aquel «santuario» nuestro en los tiempos de la Pre-Transición y de la Transición. Hablo brevemente del fundamento de tales Derechos / Deberes, una de las cuestiones cruciales de la reflexión filosófico-jurídico-político-teológica de todos los tiempos. Y después el autor, teólogo y sociólogo, se explaya sobre el porqué del nuevo libro, breve pero enjundioso. Nos dice cómo fue él viendo las carencias y vacíos de las diferentes y modernas Declaraciones de tales Derechos, y cómo fue encontrando su complemento y su plenitud en nuestros grandes predicadores y misioneros del siglo XVI, en los teólogos de Salamanca durante el siglo de oro y en los últimos papas, sobre todo en el actual Francisco, a quien dedica un tercio del librito. Equiza distingue bien, desde Pío VI, unos y otros pontífices, una y otra doctrina, uno y otro planteamiento. Y se queda, naturalmente, con la rica aportación de los papas de este siglo, cada uno en su estilo  y en su espíritu.- Jesús Equiza, más eclesial que eclesiástico, como le llamo, ha tocado siempre temas palpitantes de la teología dogmática, de la teologia pastoral y de la telogía «de las realidades humanas», como se decía en tiempos conciliares. Y ha defendido siempre, como buen apologeta contemporáneo, el buen nombre y la positiva realidad de la Iglesia, Madre y Maestra, frente a tanta demagogia descoletada y tanta pasividad beata y cobarde.

¿Cristianismo y marxismo inéditos?

 

         Publica EP una larga entrevista con el poeta y exministro nicaragüense Ernesto Cardenal, en la cima de sus noventa años. Cardenal, que se autodefine como sacerdote contemplativo y revolucionario cristiano-marxista, que espera su resurrección, sigue leyendo libros de ciencia, escribiendo poesía sobre la ciencia y esculpiendo preciosas piezas de variado material. Militante de la oposición al execrable régimen actual de sus país, presidido por el ex-revolucionario Ortega, dice que la revolución sandinista terminó con la traición de buena parte de sus dirigentes, ladrones y corruptos, después de la primera época verdaderamente revolucionaria. Él se considera un revolucionario, y así llama también al papa Francisco, a quien no conoce y sí admira, frente a sus dos predecesores que le parecen nefastos para la Iglesia. Cuando le preguntan por el fracaso del marxismo, recuerda que Chesterton dijo del cristianismo que nunca se había puesto en práctica, y algo parecido, piensa, le ha sucedido a la doctrina de Marx. Pero aquí, añado yo, la diferencia es esencial. El cristianismo es un mensaje religioso de salvación total, de sentido de la vida y de la muerte,  y el marxismo un corpus económico-político, de gobierno de la sociedad. A la hora de ponerlos en práctica, la diferencia es muy notable. Tal vez Cardenal se refiere al socialismo del primer Marx, más filosófico que económico-político, con su principio De cada uno según sus posibilidades; a cada uno según sus necesidades: programa infinito, dificil de cumplir, a la manera de las Bienaventuranzas lucanas o mateanas.

Hayedos

 

         Estos días, están llegando a su esplendor primaveral los hayedos navarros. Los hayedos, con 135.000 Ha de superficie, ocupan un tercio de la masa forestal de Navarra, y representan un 32% del hayedal español. El nuestro es el más productivo en madera, pastos y leña. Ahora cumple ocho mil años de edad,

De corteza gris ceniza claro, gentil talla entre 30 y 40 m., copa densa y amplia, hojas ovaladas o elípticas, color verde exultante, y madera ligeramente rosada, el haya es el árbol navarro por antonomasia, el árbol símbolo de Navarra. Le gusta escalar las haldas de los montes, preferentemente entre los 800 y los 1.200 m. de altura. Friolera, sólo pasa excepcionalmente de los 1.000.

Sus mejores bosques, los más puros, están en Urbasa; en la división cantábrico-mediterránea, que va de Aralar a Roncesvalles,  y en los valles pirenaicos transversales, desde Esteribar al valle del Roncal. Huyendo del calor, se refugia también en las vertientes septentrionales -umbrias o pacos- de las sierras de Lókiz, Codés, Alaiz, Izco, Ízaga, Illón y Leire, entre una mayoría de robles, quejigos o pinos. Ahí vemos, sin asombro y sin temblar,

                                                                   un hayedo en un pinar.

Crece fácilmente sobre toda clase de suelos. Pero, como tiene raíces poco profundas, mala conductividasd en su aparato vascular y sufre una fuerte transpiración por su abundante follaje, especialmente en verano, necesita mucho aire fresco, y le viene bien la respiración asistida que le dan las nubes bajas y las nieblas.

Sus habituales invitados, muy selectos. son: fresnos, tilos, castaños, sauces, abedules, arces y robles, y en el sotobosque: helechos, acebos, bojes, brezos, aleluyas blancas, verónicas, mercuriales, heléboros, espinos blancos, endrinos o fresas silvestres.

Al norte de la sierra de Abodi se extiende unos de los hayedos-abetales más vastos y bellos de Europa (Bosque de Irati), y en los valles pirenaicos el haya cohabita con pinos silvestres, abetos y robles.

En otoño, las hayas, bellísimas en su madurez, se sonrojan de su propia belleza y se vuelven más bellas aún. Se convierten en hadas.

Y todo el hayedal en un bosque encantado.

El ejemplo de H. Truman

 

         El presidente norteamericano, el demócrata Harry Truman (1884-1972),  fue un político muy austero, que siempre se pagó los gastos de viajes y de comidas no oficiales. Cuando terminó sus dos mandatos (1944-1952), volvió a su residencia de Independence (Missouri) conduciendo su propio coche y sin acompañamiento de Seguridad alguno. La única propiedad fue la casa en la que vivió, heredada de los padres de su esposa. El Congreso tuvo que votar una pensión retroactiva de 25.000 dólares anuales, cuando supo que el ex presdidente vivía sólo de una pensión militar de 13.500. Tras su retiro, le ofrecieron varios puestos, bien remunerados, que siempre declinó. Solia decir: No me queréis a mí, sino a la figura del Presidente, pero ésta pertenece a la Nación, y no está en venta. Tampoco  aceptó una medalla del Congreso al cumplir los 87 años, poco antes de morir, y declaró que no la merecía, viniera del Congreso o de cualquier otra procedencia.

Santa Teresa y la República

 

         En una plaza de Ávila. Santa Teresa de Ávila, tal era el título de un extraño suelto, firmado por J. M. (¿Jorge Moya de la Torre Muñoz, poeta y redactor del diario?), aparecido en la parte central de la tercera y cuarta columnas de El Socialista, órgano oficial del PSOE, el 15 de noviembre de 1931. Parte el autor de la placa del callejero oficial, fijada en la casa donde vino al mundo Teresa Cepeda y Ahumada, con el nombre Plaza de la República, que a muchos no agradó y a muchos molestó. Y, por si alguien se escandaliza de que el órgano socialista pierda el tiempo y hasta su seriedad política hablando de una santa, Santa Teresa de Jesús, replica incontinenti: No, no; santa Teresa, a pesar de sus gazmoñerías, no era troglodita; al revés, en el tiempo, y acaso en el espacio, es muy posterior al propio Gil y Robles. Por su salero, su casticismo, por su espíritu liberal y, sobre todo, por su fogoso corazón que se murió de juventud, al contrario que algunos pollos, al parecer, contemporáneos, se caen de puro viejos.  Una plaza republicana en los muros teresianos sobre el recuerdo de la monja de Ávila concuerda mucho más con ella que esas imágenes ridículas que la suponen con la pluma en la mano y el libro en el brazo y una cara de boba, que es un ultraje al exceso de vida de la santa. ¡Boba que era la pobre!… Eso se creen los pacatos del día. Y el autor anónimo juega con la etimología latina de la palabra República, que escribe con mayúsculas: Si precisamente lo que a ella le importaba era eso: la República; si es lo que quiso ordenar: una República de  almas. Y por eso los cavernícolas de entoncees la complicaron con la santa Inquisición. No han variado hasta la fecha. Y un ejemplo atinado e inteligente: «Las moradas», ¿qué son? Perdonen los doctores: toda una serie de «repúblicas concéntricas». Y a propósito de esto; huelgan los chistes, que Teresa Cepeda les viene grande a casi todos sus exégetas, a los de la derecha sobre todo. No hay que encerrarla en un criterio. Hay que dejarla en libertad por todos los caminos, bajo todos los soles, entre las multitudes y en las solas llanadas: con la tierra y el sentimiento y la necesidad. Con la República. Como se ve, no puede faltar en aquella España dividida en dos, agitada y crispada, la pulla constante al «enemigo» de todos los días -Gil Robles, los «cavernícolas», «la derecha»…-, pero hay también el noble propósito de  liberar a la santa abulense de su encerramiento entre las rejas meramente conventuales, eclesiásticas, confesionales, y llevarla por todos los caminos de las Fundaciones y, sobre todo, de su genio humano y literario: por el camino del amor a los hombres, no reñido con el amor a Dios. Por eso termina  J. M. reiterando que está muy bien el nuevo nombre de la plaza sobre la casa de la autora de Las Moradas. Pero como a cada elogio de Teresa de Jesús tiene que corresponder una diatriba anticlerical, tampoco aqui puede faltar: Lo que hasta ahora ha estado muy mal ha sido el gran abuso de enredar a la santa en tanta cachupinada pedagógica: las teresianas, los teresianos… Si ella lo hubiera podido ver… ¡Flojas despachaderas que tenía! -. De todos modos, el suelto, por elemental y lateral que sea su acercamiento a la figura de la santa mística, tan popular y literaria, es una pequeña y aislada florecilla en aquel zarzal anticlerical y antieclesial que era por aquellos días el diario socialista.

Fiesta del Corpus Christi

 

  Fue entre nosotros una fiesta esplendorosa, el tercero de los jueves del año que relucían más que el sol.

Nacida oficialmnente en 1264, cuando algunas doctrinas negaban la presencia real eucarística, y en Navarra a comienzos del siglo XIV (Besta Berri, fiesta nueva), fue ocasión privilegiada, sobre todo en los tiempos del Barroco, para piezas teatrales, certámenes literarios, estrenos musicales y actuaciones de coros y danzas; algunas de nuestras actuales coreografías son pálidos reflejos de aquéllas. No faltaban a veces alardes de tarascas, gigantes, escopetas o arcabuces, asi como corridas de toros por la tarde.

En los últimos años, he tenido la mala suerte de participar en procesiones que mostraban el declive, al menos, de una cierta religiosidad que ya no sabe ser comunal, festiva, pública. Así que me quedo con los muchos y felices recuerdos de las procesiones de mi pueblo de entonces, y de lugares de otros tiempos, como Pamplona, Estella, Madrid, Toledo, Guadix, pueblos alsacianos, pueblos del sur de Alemania, Lieja, Brujas, Helette, Ossès, Iholdy (La fête Dieu-La fiesta de Dios), Aralar, Roncesvalles, Leire, Etxauri, Corella, Burutain…

Pasaba la custodia bajo palio por las calles principales, limpias y pavimentadas con juncos, helechos, saúcos, sándalo, menta, ramas de olmos, boj, y otras plantas y flores. Y la gente echaba pétalos de rosas sobre el Santísimo desde ventanas y balcones.

Había uno o varios altares, preparados en las puertas de algunas casas, a veces  heredados desde antiguo, o repartidos cada año, donde la procesión se reposaba; se rezaba, se cantaba, y se daba la bendición con el Sacramento. Ventanas, balcones y altares lucían los mejores tapices, reposteros, damascos, cortinas, cortinajes, estores,  banderas y colgaduras caseras…, que había en el lugar.

Olía flores, a cera, a incienso, a infancia de la fe, a devoción ancestral. Y el sol era más luminoso que nunca.

Y las buenas gentes creíamos que allí estaba el Señor,

        igual que la palmera que alegra el arenal

 

«Corruptos y sinvergüenzas»

 

        Se le han reído demasiadas gracias y gracietas y el que se las daba de humilde y pedía perdón en las cadenas  de televisión y radio por su arrogancia, Pablo Manuel Iglesias Turrión, ha devenido cada día más arrogante, y hasta faltón e insultón. Vaya, que se ha desmelenado y descoletado, sobre todo al no lograr ser, tras las elecciones del 24 de mayo, ni la primera ni la segunda fuerza nacional. Ahora, al verse formando parte de un Gobierno nacionalista-independentista vasco en Pamplona y en Navarra, junto a los herederos de ETA-Batasuna, ha insultado a toda UPN llamándoles corruptos y sinvergüenzas y, lo que es mucho peor, acusándoles de  «usar la memoria de las víctimas» para poder ser alcalde de Pamplona. ¡Y lo dice el amigo y colaborador íntimo de los pillos Monedero y Errejón, y de Tania Sánchez, imputada por corrupción en el ayuntamiento de Rivas-Vaciamadrid, y él mismo acusado de haber pagado en negro a sus compañeros de trabajo en La Tuerka, que es tan corrupción como cobrar varias dietas en un día!  La hija de Tomás Caballero le ha respondido con brío que le mire a los ojos y que se lo diga a la cara, mientras UPN prepara una querella contra el vocinglero injuriador. Era de temer que, cualquier día, quien han sido tan complaciente con los herederos de ETA-Batasuna hace mucho tiempo, saliera con una de éstas. Los leninistas españoles, desde los años treinta, por muchos versos y prosas patrióticos que nos dieran, siempre han hecho, a la hora de la verdad, no siendo ellos independentistas de por sí,  causa común con separatistas e independentistas en Cataluña, Euskadi y donde fuera, dentro de la «Confederación Ibérica de Repúblicas Sovièticas», no en Rusia, en China o en Cuba, precisamente. Coinciden tan sucias y repugnantes acusaciones con las bellas palabras de Urkullu en San Sebastián, ya liberado de Bildu, pidiendo perdón una vez más, tan tardíamente, por el olvido de las víctimas del terrorismo -¡debía haber dicho: de las víctimas de ETA!-, y asegurando que no se puede avanzar en la historia queriendo justificar ese terrorismo. Pero, mientras tanto, en Pamplona, el PNV no hace ascos a un Gobierno con los herederos de ETA-Batasuna, cosa que no necesita en Euskadi,  y hace alcalde de la capital navarra a  uno de ellos. Intolerable contradicción moral y política.

 

El inicio de toda corrupción

 

       En otra de las homilias del papa Francisco, todavía más breve que la anterior, le oigo decir una cuantas sabidurías que nos vienen como anillo al dedo, mientras en España nos enteramos de las últimas impugnaciones y embargos por corrupción -Madrid, Valencia, Barcelona, Andalucía… -, y estalla en la FIFA el escándalo mundial,  tantos años escondido y protegido. Dice el papa, como quien no dice nada, que el apego – l´ataccamento–  a la riqueza y al poder es el inicio de todo género de corrupción: personal y colectiva, económica, política, social, religiosa… Porque quienes poseen bienes y poder creen tener el paraíso.- Un tema que parece sencillo para una mucho más larga reflexión.