Archivo del Autor: vmarbeloa

Los premios Princesa de Asturias

 

        Desde hace años soy un adicto. Y estuve pegado a la TV que los retransmitía. Ya lo dije, son uno de los éxitos redondos de la Democracia española, de la España democrática, dentro y fuera de nuestro país. Una de sus mejores contribuciones internacionales. Volví a interesarme por el discurso del rey, que en esta ocasión deja ver su mejor talante y su valía. Al conmemorar el 40º aniversario de la Constitución, mostró con razón su orgullo por  esa lección de convivencia, que dignifica la política y engrandece nuestra historia. Como la mejor muestra de la generosidad, la madurez y la responsabilidad de todo un pueblo que ganó la democracia y la libertad».

Aunque el personaje más popular y mediático fue a todas luces, durante toda la semana en Oviedo, el cineasta norteamericano Martin Scorsese, me interé más el discurso del filósofo de la misma nacionalidad,  Michael J. Sandel, premio de las Ciencias Sociales, uno de los más relevantes intelectuales contemporáneos, quien, según su propia revelación, se dejó seducir por la filosofía durante una estancia en España. Y no por su abstracción, sino por su carácter ineludible y por la luz que arroja sobre la vida cotidiana. Enfrentada a tiempos oscuros, ya que es la esperanza mayor para arreglar el mundo, Sandel nos dijo que la filosofía -está que, por fin, van a poder estudiar tambien los alumnos españoles- no pertenece sólo al aula, sino a la plaza pública, donde los ciudadanos deliberan sobre el bien común», sobre cuestiones importantes, entre las que están la justicia, la igualdad, la historia y la memoria.

Rezar

 

 No me extraña que el precioso artículo, Rezar, de Miguel Angel Robles, profesor de la Universidad Loyola de Sevilla, publicado en el diario ABC de la misma ciudad se haya hecho viral, que es el más alto elogio que se le puede hacer a un artículo en estos reinos de redes sociales. Habla de la oración, dice las cosas que hemos aprendido desde pequeños, pero las dice muy bien, muy atinadamente. Por ejemplo:

Rezar es desnudarse y abrir tu alma a la personas con la que rezas. Y es una declaración de amor por la persona que tienes en tus rezos. Es derramar tu cariño sobre los que más quieres y sentir el cariño de los que rezan por ti. Rezar es tener a otros en tus oraciones y estar en las oraciones de otros, que es mucho más que estar solo en su memoria. Rezar y sobre todo que recen por ti es la maayor aspiración que uno puede tener en la vida.Un privivlegio inmenso. Es querer tanto a alguien como para rezar por él, y que alguien te quiera tanto como para rezar por ti. ¿Cabe mayor orgullo? ¿Existe mayor plenitud que la de saber que hay una madre, un hermano, un hijo o un amigo que quiere que Dios te proteja, y te dé salud, y te ilumine, y te acompañe, y esté siempre contigo?

Nuestro patrimonio moral

 

        Me envía un amigo, colaborador de un diario digital, uno de sus trabajos sobre nuestra modernidad cambiante, nuestra Europa convulsa, nuestra España desquiciada. Recalca algo que no suelen hacer, unos por otros, los que hablan siempre de valores, pero sin concretarlos, o, a lo sumo, reduciéndolos a los dos o tres políticamente correctos y olvidando casi siempre los clásicos que distinguen a Europa de otras potencias del mundo. Dice en uno de sus párrafos: Los europeos tenemos un patrimonio moral que merece lo propongamos con pasión y renovada vitalidad. Es el mejor antídoto contra la falta de valores y facilita la lucha contra toda forma de extremismo. Europa es un buen lugar para vivir, pero tenemos problemas y es preciso abordarlos con valentía, siendo muy realistas. Para  competir en este mundo globalizado no debemos dejar de ser lo que somos. Los otros adversarios / competidores tienen fuertes señas de identidad  (Mi amigo piensa sin duda en Rusia, China, Mundo árabe, Persia, India, Estados Unidos de América…). No perdamos nosotros las nuestras…, pues estamos muertos antes de empezar a competir, y entonces nuestro futuro no pasará de ser otra cosa que un gigantesco y decadente parque temático.

Poemas en Roma

 

    Ahora que leo poemas escritos en Roma, me pregunto por qué no escribí poema alguno en los cuatro años que estuve en mi ciudad por excelencia, ni en los viajes posteriores en que la visité. Tal  vez era demasiado joven para eso. O quizás porque vivir en Roma es vivir la poesía de manera anímicamente radical, cordialmente exponencial, en cualquier sitio en que estés o cualquier cosa que hagas. Cuando la escritura sobra o es algo accidental y secundario. Un estorbo incluso. Otra cosa debe de ser sin duda lo que le ocurre a mi amigo Santiago Montobbio, poeta joven pero maduro, que ha ido allá, entre otras cosas, a escribir poemas. Pero incluso a él le han salido unos poemas muy distintos de sus habituales. Aqui sus poemas romanos casi no lo son: son cada momento de su propia vida clara y trasparente, sin esfuerzo, sin añadidos, sin recovecos literarios, sin ornamento alguno, donde la retórica es imposible, poque es el mismo proceso del vivir cotidiano. !Algo tiene Roma que hace paralelas la vida y la poesía! Ya lo dijo en latín Horacio cuando se dirigió nada menos que al sol para ponerlo como testigo de la excelsitud y de la sublimidad de su urbe amada y cantada:

                                                                     Alme sol…

Montobbio escribe, por ejemplo, este bello poema, que casi no es bello ni poema: 

Antes de irme compro unas estampas / para mi madre del ábside – Jesús, / la Virgen -, y algún magneto. No / podía resistirlo. Será quizá el único / que me llevaré de Roma, para distinguir/ el lugar que tiene en mi corazón este sitio. / Veo, al pagar  que hay una guía del Trastévere, / la imagen de esta iglesia en su portada, / y que pone como subtítulo algo así / como Guía del lugar en que se inició, / empezó el cristianismo en Roma. Lo sabía. / Lo he sentido. No era falso mi sentir. / He sentido las raíces de Oriente que hay / en la más antigua Europa en este / espacio santo, como así la sentí / en la basílica de Torcello, Venecia, / Roma. El principio de Europa, Cristo. / Mis padres. Yo aún niño mientras / escribo.

El papa Montini y el obispo Romero

 

    Ya he escrito más de una vez sobre la multiplicación de canonizaciones en los últimas décadas. A este paso, no va haber papa que no sea canonizado, ni fundador o fundadora que no suba a los altares. Y ¡ay de aquellas y aquéllos que no acaben en la gloria de Bernini!

Pero cuando llegan los casos concretos, me veo obligado a cambiar de discurso. Conocí al papa Montini en Milán, donde era arzobispo venerado, y en Roma, siendo cardenal y padre del Concilio, cuando nos visitó en el Colegio Altemps, y siendo papa. Papable desde los tiempos de Pío XII, con quien colaboró estrechamente, fue un papa que tomó muy en serio el Concilio abierto por su predecesor Juan XXIII, tan distinto de él. Intelectual, riguroso, y por eso mismo a veces vacilante (Humanae vitae),  a veces audaz (encíclicas sociales). Los católicos españoles no franquistas le estuvimos muy agradecidos y le defendimos apasionadamente. Por lo que nuestra alegría es ahora grande. Est ando en Ciudad Rodrigo, lloré su muerte y le dedique un emocionado poema.

A orar ante la tumba de Monseñor Romero y los jesuitas, sus discípulos, mártires, volé desde Santo Domingo hasta San Salvador, donde encontré la catedral cerrada por obras. Junto con la madre Teresa de Calcuta, ha sido el santos canonizado por su pueblo, por sus pueblos -San Romero de América-, muchos años antes que por el papa de Roma,  papa, esta vez, americano como él, y  admirador cercano de su vida y de su muerte. Así que le dábamos por santo muy por adelantado. Muchos son los santos mártires del comunismo y movimientos afines: muchos menos los mártires de los diversos fascismos, sobre todo en América. Por eso, puestos a canonizar, pocos santos tan merecedor de cánones como éste San Romero. Romero y Flor de romero con  olor a santidad para América y el mundo.

 

Una Exposición en Santo Domingo de la Calzada

 

     Es la tercera gran Exposición que visito en estos últimos años en esta bellísima  catedral de Santo Domingo de la Calzada, tan cercana a varios momentos de mi vida, sin contar la magna Exposición, equivalente a la de las Edades del Hombre, en la catedral de Calahorra, con motivo de su restauración. Esta vez el-motivo es el Milenario del nacimiento de Santo Domingo (c. 1019-1106) e inicio de la Misión Diocesana-Iglesia en salida, y es iniciativa común de la Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño, el Cabildo de la Catedral, la Parroquia de Santo Domingo y la Delegación para el Patrimonio Cultural Diocesano. En el claustro del siglo XIV, bajo el lema Y el Verbo se hizo carne, se muestra una gan variedad de pinturas y esculturas que representan el Evangelio de la Infancia, desde el Nacimiento de San Juan Bautista hasta el Bautismo de Jesus, repartidas en cuatro secciones: Llena de Gracia, Hágase en mí, La Luz del mundo y Habitó entre nosotros. Procedentes de numerosas parroquias de la diócesis, desde el siglo XV al XIX, la mayoría de los autores son anónimos: otras son obras de  Gabriel Frankz, Peeter Sion, o atribuidas a Andrés de Melgar/Alonso Gallego o a Juan García de Riaño, o simplemente pertenecientes a la escuela flamenca o italiana. A todo ello se añade buena parte de los fondos de la catedral calceatense, como el espléndido frontal de altar de madera dorada y policromada de hacia el año 1300; el relieve de la Misa de San Gregorio y San Jerónimo, del XVI, y los tres  famosos Trípticos renacentistas del siglo XV y XVI. junto a una colecición de cálices, custodias, cruces, y otros muchos objetos religiosos de gran valor, algunos de ellos donados por devotos residentes en Méjico.

Si eran muchos los visitantes de la Exposición, más todavía eran los que visitaban la catedral, en visitas privadas, en grupos, visitas guiadas, visitas con audífonos… La catedral románico-gótica, a la luz madura de la tarde y habitada por tantas personas deseosas de conocerla, era aquella novia o esposa celeste, de la que habla el Apocalipsis, y que sus constructores tuvieron  en mente al levantarla. Lástima que, con tantas pequeñas maravillas en su interior, se nos escape con frecuencia su más certero significado espiritual, sus notas religiosas más constitutivas. Pero tampoco podíamos dejar de admirar, separada o concretamente, el retablo grandioso de Damiant Forment y Adrián Melgar, que fue el motivo de la primera Exposición; el singular Mausoleo del Santo (XIII-XVI); la cripta presidida por el vivaz altorrelieve del mismo, del XIII; el gallinero gótico, con gallinas muy actuales. y nada milagrosas, y mucho menos asadas. Ni podiamos no aprovechar la escalera  de las defensas, recién abierta, para poder contemplar desde arriba la ciudad circundante, el paisaje de su entorno y, más de cerca, la cuarta torre de la catedral (1762-1765), de 70 metros de altura, barroca, intrépida, airosa, flecha de fe y saeta de esperanza en muchos kilómetros a la redonda. Coronada por una cruz de hierro y asegurada por un pararrayos, tan eficaz como invisible. Visita inolvidable.

En la Fiesta Nacional del 12 de Octubre

 

               No es fácil tener claro hoy que la Fiesta Nacional del 12 de octubre nace del descubrimiento del Nuevo Mundo por la expedición española, guiada por Cristóbal Colón, aquel glorioso 12 de octubre de 1492. Fiesta que se instituye como tal en la Dictadura de Primo de Rivera; se mantiene por la II República y por la Dictadura de Franco, y se revive, con otra denominación y otro talante, en nombre de la España constitucional, por un  Gobierno del PSOE. Con un claro acento igualitario, americanista y universal. Aparte todo lo bueno y bello que hemos vivido hoy, me ha preocupado sobremanera el sondeo que nos ha hecho conocer la Sexta de Televisión -que suele pasar por el oráculo del progresismo espàñol-, en el que, comparado con el llevado a cabo el año anterior, ha subido muchos puntos entre esa dichosa ciudadanía el temor por la pérdida de la unidad de España, así como la  desafección por la situación de la España autonómica, siendo muchcos más los que desean que el Estado recupere competencias que disfrutan hoy las Comunidades Autónomas, sobre todo en Educación. No hay que discurrir ni cabildear mucho para encontrar la causa cercana de tales temores, desafecciones y preferencias. Tampoco ayudará mucho cambiar los resultados del sondeo, digo yo, volver a ver hoy la ausencia en el Palacio Real, esta mañana, del primer partido- socio parlamentario del Gobierno, así como la de los partidos confederalistas e independentistas que le apoyaron para su formación y le apoyan hoy en el Congreso, y que sólo anteayer reprobaron en el Parlamento Catalán al rey Felipe VI, por defender la Constitución, y pidieron la abolición de la Monarquía. Sigo sin encontrar otro epíteto mejor para retratar la situación española, que el de esperpéntica.

Susana Díaz

 

         He escuchado esta mañana una larga entrevista de la presidente de la Junta de Andalucía con el presentador de la COPE, siempre muy crítico con el PSOE, Carlos Herrera. Ni un renuncio, como se dice coloquialmente. Ni una pregunta sin respuesta directa. Ni una contradicción. Ni una duda. Ni una sola caída en trampa alguna. Uno entiende muy bien, oyéndole a esta gran política andaluza, el triunfo constante del PSOE en Andalucía. Y uno aprende en casos como éstos a desconfiar de la crítica alegre, segura, triunfal, de ciertos periodistas y  comentaristas, cuando hablan y escriben, sin tener a nadie que pueda rebatir en el acto lo que dicen y escriben.

 

La catástrofe de Sant Llorenç

 

    … , como todas las catástrofes -tsunamis, inundaciones, terremotos, huracanes, incendios…- ponen a prueba, a cada paso, no sólo la fe en un Dios tradicional, bueno y bondadoso, generoso y providente, sino también la fe en las leyes de la Naturaleza, de la que tantos elogios leemos y oímos a cada paso, Diosa de una muy extendida religión secular. No sé cuál es la vivencia en estos casos de los ateos que no creen en dioses ni en diosas, ni cultivan religión alguna. Supongo que la constatación amarga del mal en este mundo -aparte incluso del mal ocasionado por la libertad del hombre-, regido por unas leyes implacables y a veces imprevisibles. A los que creemos en un Dios que respeta esas leyes naturales que Él mismo puso en acción, sólo nos queda la esperanza de un justicia ullterior, que compense y redima la injusticia inmensa, que ha sido, es y será la vida del hombre finito (limitado por esencia) en este mundo, limitado por esencia igualmente.

Con Montserrat Caballé

 

       Nos representó en todo el mundo. Allí donde uno estaba, por allí pasaba la Caballé, con Plácido Domingo y algunos pocos más. Si este no fuera un país tan caínita, a la hora de la despedida de un personaje como éste en el mundo de la lírica, los expertos hablarían sólo de su excelencia artística y los demás nos callaríamos. Pero no es el caso. La mayoría de los comentarios, de los mensajes, de los youtubes… resaltan sus malas relaciones con los nacionalistas catalanes; su reacción airada cuando un conseller le recriminó en una cena el estar casada con un extranjero (aragonés), y cosas así. Hasta su buen amigo y colega José Carreras se extraña moderadamente del poco catalán que se usó en el funeral, seguramente, dice, por voluntad de la familia… La política divisoria todo lo contamina, todo lo empequeñece.