Archivo del Autor: vmarbeloa

Los inocentes

 


¿Cuántos niños mató el faraón
egipcio?
¿Cuántos Herodes el Grande
en su reino judío?
¿Cuántos, en Séforis y aledaños,
las tropas romanas, al servicio de Herodes,
de Varo Quintilio?

Mateo, en su midrash – comentario,
puso junto a Moisés a Jesús niño
y junto al faraón a Herodes el tirano
para ejemplo de los siglos.

Anuncio a los pastores


(Antón Raphel Mengs, inspirado en El Correggio)


Ya están ahí
los pastores
-¡Nada de bucolismos.
Son pobres entre los pobres!-
con sus cayados y perros,
sus pellizas y zurrones.
Descalzos y, sin embargo,
erguidos como señores.
San José mira sentado,
esta vez mucho más joven,
y María, iluminada
por los fulgores
del Niño, luz fontanal,
fajado con los pañales
de la finitud del hombre.

Más que leche y miel, le traen
sus trabajos, sus penares, sus sudores.

De ángeles se llena el cielo
y el mundo de luz de albores.

Nazaret y Belén


(De cómo Jesús nació parabólicamente en Belén, que no es la menor ciudad entre los principales clanes de Judá. porque de ti  saldrá el caudillo que apacentará a mi pueblo Israel, Mt. 2, 6) 


Esta es la razón de bien
para nacer en Belén.

En la ciudad de David, 
por ser Hijo de David
y de su reino heredero.

Y este solo es el ardid
verdadero
del evangelista
parabolero.

Esta es la razón de bien
para nacer en Belén. 

Profesión de fe


Jesús es El Salvador
y el único Señor.

El solo Rey soberano,
no el emperador romano.

Hijo del único Dios,
que Dios es uno y no dos.

Nos trae la paz liberadora,
no la romana conquistadora.

Frente al poder del Imperio,
la eternidad del Misterio.

La Anunciación

 

(Juan Correa de Vivar)

 

Seguro que no fue así,
si algún anuncio hubo…

Esa princesa azul, que es María amanerada
frente a un libro de horas,
abierto sobre la mesa,
bajo ese Dios Padre rafaelesco,
asomado sobre el ángel.
Más manierista y artificioso aún
es ese arcángel Gabriel, serpenteante,
con solo un pie en el suelo,
con ropas lujosas de varios colores.
Y, para colmo,
ese dosel
circular de lecho palaciego.

Seguro que no fue así,
si algún anuncio hubo…

¿Navidad o Saturnalia?

 

                     Escribe  en EC el excelente escritor Rubén Amón el artículo Fechas señaladas a fuego, sobre uno de sus asuntos predilectos: el hastío de las fiestas, de las comidas de fiesta, y especialmente las de Navidad. Con ese escepticismo marca de la casa, y unas gotitas de amargor.

Según él, en las cenas de Nochebuena y en las comidas de Navidad todo son: simulacros, resignación, disimulos, rencor, amenaza, hipocresía, resistencia, desgaste, cansancio, fingimientos, acritud, patologías, aguante, obstinación… Si duros son los sustantivos, más duras son las frases completas resultantes, con sustantivos, verbos, adverbios, adjetivos y complementos directos.

¿No estará hablándonos de la Navidad como herencia directo de las Saturnalia? ¿O no será directamente la descripción convencional  de las comidas y cenas saturnales?

Ciertamente lo que él describe ahí con mucho humor negro y brillantez literaria tiene poco que ver con una Navidad cristiana. Y menos en honor de «Dios es Cristo», como afirma una vez, con su retranca habitual.

 

 

 

 

 

Pregón en Casa de Cantabria

 

                        En el día reservado por la Casa de Cantabria en Navarra para el pregón navideño, hablé  anteayer sobre el doble y primordial mensaje de Navidad: la alegría por el nacimiento de Jesús, el Salvador, el rey eterno, el Hijo del Altísimo e Hijo de Dios, en contraposición con el que entonces se decía exclusivamente el Salvador del mundo, el rey de reyes, el Hijo del Altísimo e Hijo de Dios, que era el emperador de Roma, el mayor poder de la Tierra. Jesús, el único Salvador, nos trae la única y verdadera paz, muy superior a la pax romana, que trae el imperio romano por medio de las armas y de las victorias guerreras.

La segunda parte de mi pregón fue un ramillete de villancicos, compuestos durante 75 años: unos tradicionales, otros críticos, algunos bíblicos, y los últimos humorísticos, enlazando tradición, crítica e historia bíblica, realismo, ternura y humor.

Qué  asignatura pendiente tenemos en ciertos países de cristiandad para hacer llegar a todos los fieles el verdadero sentido bíblico de la Navidad, superando todas las ignorancias seculares, todas las inercias, todos las cansinas y estériles repeticiones sobre los dos Evangelios de la Infancia, dos  joyas no solo teológicas, sino también de la literatura mundial…

Un pregón, si quiere ser sensato, no puede hacer sino apuntar a lo esencial y, a lo sumo, dejar en el aire un poco de luz y un poco de la realidad, envuelta en parábolas, que  nos legaron, al final del siglo I, los evangelistas Mateo y Lucas.

En Siria los cristianos son más libres

 

                    Junto a la leve mejoría de los cristianos en Palestina, me alegra constatar una similar mejoría en la atormentada Siria tras la toma del poder por el miliciano Ahmed al-Shara, al frente de la coalición islamista Hayat Tharir al-Sham. Contra lo previsto y temido, el nuevo dirigente, que hizo huir al dictador Bashar, retoño de la dinastía Al-Assad Háfez, prometió al vicario apostólico de Alepo, el obispo franciscano Hanna Jallouf, no ir contra los cristianos ni contra cualquier otra minoría, y no imponer tampoco la sharía, o ley islámica.

Un año después de tamaña promesa, Al-Shara ha protegido a las minorías y también a la cristiana. Después de 53 años, los cristianos tienen libertad de culto y libertad de expresión.  Y el mismo obispo puede decir, y sabe bien lo que dice:

-Este año podremos celebrar la Navidad con más paz y libertad.

Y añade que en regiones en las que creer en Jesús de Nazaret podía equivaler en tiempos anteriores a una condena de muerte:

-Estamos viendo señales de un resurgimiento cristiano. Cuando estaba en Knaye, solo había 19 niños en mi escuela; ahora hay unos 75 y casi todos son cristianos. Esto es una señal de que nuestra gente está empezando a regresar, incluso con sus hijos.

La Navidad vuelve a Belén

 

                 La frágil paz en Gaza ha permitido que, dos años después, la remanente población cristiana -ortodoxos, armenios, católicos…- de Belén, pueda celebrar públicamente la Navidad. El día 6 de este mes dio comienzo la festividad, se encendió un gran árbol frente  a la basílica de la Natividad y hubo un concierto, al que, junto a miles de personas, acudieron representantes de distintas confesiones.

El gesto de decorar la ciudad ya es un gesto de ilusión y  en medio de tanto sufrimiento. Y con su luz anuncian desde la cuna del cristianismo a todo el mundo las celebraciones navideñas..

Ante tal acontecimiento acudieron desde El resto de Cisjordania tanto palestino cristianos como musulmanes. Las autoridades locales ofrecieron una rueda de prensa, en la que pidieron a  los fieles de todo el mundo  que se animen a volver a peregrinar a Tierra Santa, otrora la fuente principal de los ingresos de la ciudad y de la región.

Allí estaban el alcalde, el gobernador local, el ministro palestino de Turismo y patrimonio, y el director municipal de la Policía.

Ya no estaba, ay, aquel alcalde cristiano (ortodoxo griego), elegido por mayoría, robusto y rechoncho, Elías Freij, durante los ochenta y noventa, con su vara mucicipal, a quien conocí en mis dos viajes a   Palestina, que luego fue ministro palestino de Turismp. Los cristianos son hoy muchos menos y, aunque se ha querido, todavía después, mantener la tradición con un alcalde, incluso católico, como Víctor Boutros, la cosa no ha dado ya para más