Al volver por la Ciudadela

Media vida se me viene al encuentro,
esta tarde perfecta de junio
.
Esta luz que me enciende
tantas felicidades olvidadas.
Estos niños que juegan
y me traen mi infancia embellecida.
Esa misma señora, acaso aquélla,
podrían ser mi madre, ya tan muerta.
Y estos plátanos altos,
y esta hierba cortada, oliendo a vida,
y esta paz risueña y regalada
me resultan tan íntimos,
que parecen salidos de mi misma memoria.