La familia tradicional

Uno sigue pensando, tal vez gracias a una educación también tradicional, que el centro, la derecha y la izquierda, el liberalismo, el socialismo, etc., se definen y se describen por sus posiciones, teóricas y prácticas, ante los grandes principios y valores, ante los grandes temas públicos: el servicio, la generosidad, la disponibilidad, la austeridad, la capacidad de trabajo, la firmeza de las ideas a la par que la tolerancia con el disidente, la producción y el reparto de la riqueza, las formas de convivencia social, los sistemas de defensa y seguridad, las claves sobre la reforma tributaria, agraria o educativa, la inmigración, la cultura, relaciones exteriores, etc., etc. Y todo esto aplicado al PP, al PSOE o al lucero del alba. Pues, no, todo esto para muchos debe de ser filfa. Hoy, en una de las agencias de noticias más importantes, una importante periodista resume la nueva dirección del PP sólo por su relación a la familia tradicional: una de esas dirigentes es divorciada; el otro es padre del primer niño de un segundo matrimonio; la tercera es madre soltera. Tal vez olvida una cuarta, casada por lo civil, pero quizás esto ya es demasiado tradicional y no entra en la nueva definición del centro liberal. Pues, nada, mucha suerte, y espero que en la nueva dirección, bien vista por casi todos, haya algo más que esa descripción minimalista -no digo que no sea significativa-, que nos hace hoy esa periodista avispada.