Una vieja tentación repetida

 

         Pasqual Maragall y José Montilla lograron por fin ser presidentes de la Generalidad; todo un triunfo tras la era Pujol. Pero ¿a costa de qué? De dar alas y cogobierno a un partido populista e independentista como Esquerra Republicana, dividir a CIU, dar vuelos a la CUP, el nuevo soviet anarquizante convertido al independentismo, multiplicar con la trampa del Estatuto el número de secesionistas y deshacer al PSC-PSC (PSOE). Es la vieja tentación de los malos políticos codiciosos, que tienen el poder como único fin, el partido por patria y el resto del mundo por montera. Que dividen todavía el mundo en izquierda y derecha y no ven más a su alrededor. O que fingen todo eso para lograr sus propósitos. He ahí la nueva tentación de Sánchez ante Iglesias Turrión, a quien sacude la misma tentación.