Tercer domingo de Adviento

 

(Sobre el salmo 85)

 

Restáuranos, Señor, Salvador nuestro,
vuelve a darnos la vida.

Escucharé lo que me dices
sobre el futuro de tu pueblo.

Ya sé que te acercas a nosotros
y que tu gloria morará en nuestra tierra;

que Amor y Verdad se juntarán,
que Justicia y Paz serán su fruto.

Y que  tú vendrás tras ellas
porque Paz y Justicia son tu nombre.