¿Qué Europa? (Y II)

 

        Otra gran seña de identidad europea, ya un mantra desde Paul Valery, es la herencia greco-romana, entendiendo con ella la filosofía, la teogonía, la geometría, las matemáticas, la música, la literatura (la poesía, el teatro, la novela…), el derecho, la organización política…

Pero nos responde el mismo periodista almeriense haciéndonos mirar en derredor: Quienes reivindican la herencia grecolatina olvidan que el imperio romano no habría existido sin el norte de África, de las playas de Casablanca hasta el Mar Rojo. Olvidan que la «cultura griega culminó en Egipto»: no habría astronomía moderna -y por consiguiente navegación ni Indias- sin Ptolomeo de Alejandría, ni conocemos a Platón, Aristóteles y Euclidio sino a través de traducciones del árabe. Que no habría guarismos, ni  álgebra, y, por ende, matemáticas, ni internet, sin el persa Juarizmi de Bagdad.