Pobre Castelar

En los bajos de la casa natal de aquel que lo fue todo en España, don Emilio Castelar, además de orador divino, como aparece en la estatua que preside la plaza de la Candelaria, en Cádiz, han abierto un Bar diVino-Ibéricos y vinos. Podían haber elegido un nombre un poco más alto y adecuado a tan excelso personaje. Por ejemplo: Sinaí, evocando aquel famoso discurso de 1869. ¡Tan alta estatua para eso!