Otegi sigue siendo el mismo

 

           No está mal que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), del Consejo de Europa, con sede en Estrasburgo, haya censurado la presencia de una juez imprudente -imprudencia menor si se quiere- en el tribunal que juzgó la segunda vez al ex terrorista Otegi. Si esa presencia hacía el juicio, como señala el alto Tribunal, objetivamente no imparcial, debía haberse retirado del caso. Pero esto es una cosa y otra cantar victoria, como si el dirigente independentista hubiera sido absuelto y necesitara ahora una solemne vindicación. No, El alto tribunal europeo no concluye eso. Deja la sentencia como estaba. Y Otegi sigue siendo el mismo.

Ahora Puigdemont añade una infamia más a su ya infamada historia. Pero no ha sido sólo él. Muchos independentistas catalanes, de toda calaña, se han entrevistado con Otegi, se han abrazado con él, se han degrado con él. Degradación sobre degradación.