Ocho siglos después del encuentro entre Francisco de Asís y el emir de Egipto, Malik al-Kamil, para intentar cerrar las heridas de las cruzadas, el papa Bergoglio ha llamado a la paz y a la fraternidad en su histórico viaje a los Emiratos Arabes Unidos, donde se ha abrazado con Ahmad al-Tayyib, Gran Imán de la universidad Al-Azhar, de El Cairo. Ha sido en la capital de los Emiratos, Abu Dabi, dentro del vicariato de Arabia del Sur con sede en Yemen desde 1888. En los siete Emiratos viven un millón de católicos, en 17 parroquias, con seis colegios, 67 sacerdotes -casi todos, capuchinos-, 50 monjas y 1 diácono, mayormente indios y filipinos, que atienden a trabajadores de los Emiratos, gan parte de ellos procedentes de esas dos nacionalidades. Es uno de los pocos Estados árabes, donde el culto católico público está permitido, se levantan nuevos templos, las autoridades colaboran con las minorías religiosas, aunque la acción misionera se restringe casi por completo a los inmigrantes.
Era la primera vez que en la Península Arábiga se celebraba públicamente una Eucaristía, en el estadio Zayed Sports City, ante casi 200.000 fieles enfervorizados. Era la primera vez de muchas cosas. El papa Francisco y el Gran Imán firmaron el singular documento, en italiano y en árabe, Fraternidad humana para la paz mundial y la convivencia común, donde se escriben palabras verdaderas, hermosas y actuales, como éstas: El terrorismo execrable que amenaza la seguridad de las personas, tanto en Oriente como en Occidente, al Norte y al Sur, derramando pánico, terror y pesimismo, no es debido a la religión, aunque los terroristas la instrumentalizan, sino que es debido a las acumuladas interpretaciones erróneas de los textos religiosos, a las políticas de hambre, de pobreza, de injusticia, de opresión, de arrogancia. Por esto es necesario interrumpir el sostén a los movimientos terroristas, propocionándoles dinero, armas, planes o justificaciones, y tambièn la cobertura mediática y cnsiderar todo eso como crimenes internacionales que amenazan la seguridad y la paz mundiales...