Lo hemos oído miles de veces: Pero no se llevaron un euro a sus bolsillos. Esta es toda su moral. No parecen tener otra.
Pero los dos ex presidentes de la Junta de Andalucía y del Partidfo Socialista Obrero Español, y la veintena de cargos condenados diseñaron y pusieron en práctica un sistema de subvenciones para mantener nutrida la red clientelar del socialismo andaluz para llevar la paz social allí donde más convenía a los intereses políticos del PSOE de Andalucía. Para camuflar el sistema creado y poder conceder subvenciones millonarias a pleno antojo. Durante los diez años que duró el fraude, no fue fiscalizado uno solo de los expedientes de concesión de ayudas sociolaborales y ayudas a empresas. Ni un céntimo de un total de 680 millones de euros, y todo a través de un procedimiento legal, llamado transferencias de financiación, para que nadie pusiera seguirle el rastro.
Que no fuera un euro a sus propios bolsillos está por ver en los 183 procesos que quedan por llevarse a cabo. Lo mismo digamos de los bolsillos o bolsas del partido. Pero, aunque fuera así. Durante muchos años, y seguramente durante muchos más de lo que se dicen, tal cantidad de dinero se repartió en orden a ganarse el voto en ayuntamientos, diputaciones, elecciones autonómicas, elecciones a Cortes, al Parlamento Europeo. Lo que es un robo mayúsculo de concejales, diputados provinciales, diputados a Cortes, parlamentarios europeos… Como pocas veces se ha visto en la historia de Epaña