Los cuervos del Vaticano: Benedicto XVI en la encrucijada, de Eric Frattini, autor de una veintena de libros, algunos sobre el mismo tema, deja desazonado a cualquier lector católico serio. No es que tenga uno que creer todas las hipótesis u ocurrencias del autor, ni que le conmocione la constantemente aireada división entre los diplomáticos (cardenal Sodano) y los bertonistas (cardenal Bertone), pero lo que se cuenta, desde los tiempos de Salvi o Sindona hasta el caso de Paoletto (Vatileaks), muchas veces con apoyatura de documentos reproducidos en el texto, es altamente preocupante. No lo dice todo el autor, que a muchos les parecerá desde exagerado hasta visionario, sino que lo dicen a veces también el mismo papa, que aparece como víctima y no como victimario, y algunos muy altos responsables del Vaticano, incluidos cardenales, arzobispos y nuncios apostólicos. Tristes historias las de ese, con frecuencia infausto, IOR (Instituto para las Obras de la Religión) y las de algunos de sus administradores. El dinero metido en la casa de Dios ha hecho estragos. Y puede seguir haciéndolos.
