Si las elecciones se hubieran celebrado también en toda España.como quisimos algunos, tal ves el Gobierno español se hubiera visto hoy más respaldado. o tal vez Ciudadanos hubiera sido el partido más votado en Caraluña y en el conjunrto de la Nación.
Los partidos independentistas han tenido menos votos: están más divididos que antes y siguen dependiendo de una CUP mermada, tan antiespañola, antidemocrática y antieuropea como antes.
El PSC ha pasado de 32 diputados de antaño a 17 hogaño, y el PPC de 19 a 3. Para los votantes de Ciudadanos son partidos viejos, poco fiables, poco seguros, muy manchados con errores y defectos anteriores.
El mayor error político de políticos y comentaristas españoles sería ahora pedir la anulación del artículo 155 y de sus efectos; hacer tabla rasa de la separación de poderes, y subordinar los 45 millones de españoles a dos millonse de catalanes que, en estas circunstancias, entre ellas una ley autonómica electoral injusta, han vuelto a votar a los autores del golpe del 27 de octubre.
Los independentistas han derrotado tal vez al presidente del Gobierno español, pero la realidad política y económica ha vuelto a derrotarlos a ellos.