-Para la alcaldesa de Barcelona, cada día más hiperactiva y arrabalera, la Fiesta Nacional del 12 de octube es la conmemoración de un genocidio. Con ese apurado conocimiento de la historia, temo el día en que se ponga a juzgar la Reconquista de Cataluña, incluido Jaime I; el Reino de las Dos Sicilias o la expedición de los almogávares?
-¿Qué hacía un padre constitucional y un defensor de la Infanta Cristina, acompañando públicamente a una consejera del Gobierno catalán, a la puerta del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, imputada por haber infringido la Constitución y las leyes, en una de las muchas provocaciones dentro del proceso de secesión e independencia?
-La presidente del Gobierno de Navarra quiso justificar su ausencia en los actos oficiales de la Fiesta Nacional con un viaje a la Asamblea de las Regiones (no de los Pueblos) de Europa, en Bruselas, y luego tuvo que rectificar aclarando que tenía motivos políticos (su nacionalismo vasco, o, al decir del presidente del Gobierno de Aragón, su independentismo). Para coronar el gesto, y en un alarde ficticio de ignorancia, el portavoz de Geroa Bai añadió que todavía no tienen claro si esa fecha es la fiesta nacional, día de la hispanidad o día del las Fuerzas Armadas, y vio con buenos ojos que su presidente no asistiera al desfile militar, estando su partido comprometido con la no violencia y la paz.
-Las puertas giratorias, esta vez de Teléfonica, se han abierto generosas para que pase por ellas la ex presidente de UPN, del Gobierno de Navarra y ex alcaldesa de Pamplona. Es lo que le faltaba. Y lo que, según muchos, le sobra al primer partido de Navarra,