¿Qué ha ocurrido en Andalucía, en ese terremoto, como lo han llamado muchos informadores y comentaristas? Pues, algo muy sencillo, que los que estamos lejos de Andalucía, e incluso no pocos de los que creían estar cerca o dentro de ella, no hemos sabido predecir y ni siquiera imaginar. Y es que el terremoto independentista en Cataluña, con todo lo que ha llevado consigo en la vida española -fracaso del 1-O, declaración de independencia, artículo 155, moción de censura al Gobirno de Rajoy con los votos independentistas, paso de los independentistas a socios del Gobierno…- ha tenido la primera réplica terremotil en una región tan española como Andalucía. Sumemos a eso la preocupación y el hastío de ciertas zonas andaluzas por la numerosa inmigración irregular e incontrolada en sus costas, que el Gobierno intenta ocultar. La muy conocida corrupción política en el Gobierno autonómico de Sevilla y en otros ámbitos de la misma Administración durante muchos años de los 37 de gobernanza socialista. Y, si a todo esto le añadimos alguna cosa más y no menor, como por ejemplo, el paro endémico y otros indicadores muy desfavorables en educación, sanidad, etc. estaremos cerca de entender, mejor que peor, el sentido del terremoto electoral andaluz.