El santo Francisco de Javier

 

           Fiesta de san Francisco de Javier, patrono de las Misiones católicas. Fiesta y Día de Navarra. Día internacional del euskara, relacionado con el santo, cuando hasta ahora nadie ha podido probar que el santo lo hablara y ni siquiera que lo supiera…

He escrito mucho sobre el maestro Francisco de javier. No me repetiré. He leído varias veces sus mejores biografías: Escalada, Schurhammer, Recondo. Y sobre todo, las cartas del santo misionero. He viajado a casi todos los lugares donde estudió, predicó y murió. Le tengo como un santo de primera división, por su relación con Dios, con la Iglesia y con el mundo que le rodeó. Siendo tan tradicional y tan subordinado al Padroado misionero de Portugal, similar al Patronato español, en aquella Monarquía católica de aquellos reyes parientes tan poderosos como absorbentes, abrió todos los caminos para los ulteriores misioneros jesuitas, mucho más libres y encarnables que le sucederían en las misiones posteriores: los Ricci, los Valignano: jesuitas italianos, flamencos, franceses y alemanes.

Su celo apostólico que le hizo recorrer medio mundo, robándole muchos años de vida, guiado siempre por una fe ardiente y un amor sin límites. Su pobreza ejemplar, que le hizo vivir entre pobres -los hospitales eran su mejor albergue- y al servicio de los más pobres. Su obediencia sin tacha al papa y su padre Ignacio de Loyola… Uno no se explica su vida extraordinaria sin una naturaleza extraordinaria -un superhombre- o sin una extraordinaria santidad, obra de la gracia-presencia-posesión de Dios. O todo a la vez.

Santo universal donde los haya, cualquier intento de reducirlo a cualquier interés, capilla o campanario está abocado al fracaso. Hicimos bien en tenerlo como paradigma y patrono. Haríamos mal, si nos pasamos de ahí.