El patriotismo de Habermas

 

             Le dice el filósofo alemán Jürgen Habermas a Borja Hermoso, que le interroga sobre su célebre patrotismo constitucional, que la expresión nació en un restaurante, cerca de la Puerta del Sol, tras una conferencia suya en el Congreso de los Diputados, en 1984. All les hizo ver a sus comensales, que le recordaron que en ese mismo lugar tuvo lugar  la conspiración para preparar la Primera República  Española en 1873, que la Constitución es el logro de una historia nacional. Y cuando el entrevistador le pregunta si en ese sentido se considera un patriota, le contesta: Me siento patriota de un país, que, por fin, tras la Segunda Guerra Mundial, dio a luz una democracia estable, y a lo largo de  las subsiguientes décadas de polarización política, una cultura política liberal. Y, como si dudara, afirma: No acabo de decidirme a declararlo y, de hecho, es la primera vez que lo hago. Y en seguida: Pero en ese sentido, sí, soy un patriota alemán (Y añade para lección de tantos antipatriotas o patriotas meramente formales), además de un producto de la cultura alemana.