Escribo hoy con este mismo título un artículo en DN, y voy desde la Hispania de los romanos, que nos romanizaron y latinizaron, hasta la Constitución española de 1978, que celebramos hoy. Es decir, hasta hoy mismo. Mi amigo el historidor y y profesor Julio Gorricho, a quien envío el borrador para que me lo corrija, me añade, demasiado tarde, desde su mucho saber dos hechos interesantísmos: En la llamada guerra de la Navarrería (1276) se enfrentaron, como era habitual, el burgo de la Navarrería (población autóctona) contra el burgo de san Cernin y la pioblación de Nicolás (con mayoría de francos inmigrantes). La cosa estaba cruda y los contendientes pidieron auxilio a sus congéneres. Los navarros pidieron ayuda a los castellanos, y los francos a los franceses, que acabaron destriuyendo el barrio de la Navarrería.- En el concilio de Constanza, 1417, para la elección del papa Martín V, se formaron por vez primera los grupos de padres conciliares según las nationes de su procedencia. La natio hispanica se formó entonces por los padres del Concilio procedentes de los reinos de Aragón, Castilla, Navarra y Portugal, cuatro de los renombrados cinco reinos de Hispania (desaparecido ya el reino de León).
