De ayunos y perfumerías

Según el evangelio de Mateo, en el llamado Discurso Evangélico o Sermón del Monte, nos dice Jesús que cuando ayunemos, no pongamos cara triste, como los hipócritas, que desfiguran su rostro para que los hombres vean que ayunan, con lo cual ya reciben su paga merecida. Que, cuando ayunemos, perfumemos nuestras cabezasy lavemos nuestras caras, para que nuestros ayunos sean vistos, no por los  hombres, sino por nuestro Padre que está allí, en lo secreto, y Él, que ve en lo secreto, nos recompensará a su manera.- De lo que colijo que en estas tierras de cristiandad, si todos estos días del comienzo cuaresmal, no se llenan las perfumerías -no muy llenas desde la crisis-, será señal de que no hay muchos ayunadores cristianos de verdad, y que si se frecuentan ahora y en los próximos días, probablemente se deberá a que incluso los cristianos que habitualmente no se perfumaban han tomado en serio el logion de Mateo (6, 16-18) sobre el ayuno como Dios manda.