«Conflicto político»

 

       Durante años y años, tuvimos que hacer frente a la trampa con la que ETA-Batasuna quería justificar sus fechorías, que era el conflicto político. Era ese conflicto político el responsable de los asesinatos, exrtorsiones, estragos…, causados por ETA. Ahora los independentistas caatalanes pretenden endilgar al conflicto político todos los desórdenes, excesos, violaciones de la ley, sedición, malversacióón de fondos públicos, y hasta rebelión, que sí la hubo, aunque la violencia fuera menor: ¡Todo es cosa del conflicto! Pero en este caso el Gobierno y el Partido Sánchez han caído voluntariamente en la trampa, porque saben que es condición sine qua non para su abstención en la investidura del lider supremo. Traición por abstención.

Además, aparte lo dicho, puede haber un conflicto, causado por una sola de las partes. Y ese conflicto puede ser terrorista, secesionista, político y social, de convivencia… Secesionista, político y social, de convivencia es el conflicto catalán, causado por los partidos políticos independentistas catalanes. Todo esto se decía hasta anteayer por el Gobierno y sus partidarios. Pero ahora ni siquiera se atreven a decirlo. Así que, además de querer hacer olvidar los hechos gravísimos de 2017, juzgados y sentenciados, intentan blanquear la misma palabra conflicto, como si sólo se tratara de una mera disensión, de una habitual controversia, ¡donde ni siquiera se cortaran carreteras nacionales, autonómicas y locales, o se impidiera el juego de un partido de fútbol entre el Barcelona y el Real Madrid!