En la sesión matinal de la cadena OC de hoy, programa de Carlos Alsina, el excelente comentarista (pensador y periodista), ex corresponsal de EP en Roma, Rubén Amón, ha hecho una apunte entre escéptico y mordaz de los cinco años de un papa reformador con pocas reformas. Debe de estimar Amón que dirigir la Iglesia católica, con católicos de tantos lugares y tantos colores se parece a la legislatura pòlítica de un país europeo cualquiera. Más crítico todavía se ha mostrado el director de La Razón (tan vinculado al Osservatores Romano), este hombre que presume a cada paso de católico y de que sus padres se casaran en Montserrat, No es un secreto que este papa no le gusta. Y no le gusta sobre todo porque este papa precisamente les gusta a los ateos y a los que no van a misa. (Lo que nos evoca alguna que otra parábola evangélica.). Y, además, «no perdona» a Francisco el que no viniera a España cuando el últmo centenario de Santa Teresa. Argentino, sí, pero argentino hijo de emigranntes italianos…, ya se sabe, Otro que tal.