No sabían los constituyentes lo que hacían cuando introdujeron en la Constitución de 1978 la palabra-concepto «nacionalidad». Ahora todo son nacionalidades históricas, naciones, realidades nacionales… Hasta en Andalucía. Y lo que te rondaré, morena. Por cierto, ¿cuál es el adjetivo calificativo de «nacionalidad»? ¿Y qué nacionalidad hay que no sea histórica, si en eso sobre todo se basa la nacionalidad?
Archivo del Autor: vmarbeloa
Ayer noche vi la entrevista, tan apañadita, que hizo Jesús Quintero, no tan loco ni de la colina, a Felipe González. Qué rencor persistente a su sucesor-vencedor, qué estrechamiento partidista, qué fatuidad. ¿Será que ningún político es ya capaz de remontar el bajo techo de su partido?
Navarra, otra vez
Otra vez, Navarra en el candelero político. Con las mismas dudas, ambigüedades, sospechas, medias palabras, temores, amenazas, exageraciones y demagogias que hace treinta años. Y todo, en el fondo, por anteponer un interés particular al linterés general, bien conocido, de los navarros y de los españoles. Por anteponer el Partido a la Comunidad, el poder (el podercillo) a la realidad.
El «mediador»
¿Puede ser «mediador» el que es parte de una parte? Todavía peor: que este redentorista irlandés, Alec Reid, equipare a ETA con el IRA, a Euskadi con el Ulster, cuando las circunstancias históricas son tan diversas. Lobito nacionalista irlandés con alzacuello de oveja batasuna, en el domesticador «proceso de paz». Un símbolo de la internacionalización del «conflicto». Un legitimador de ETA-Batasuna.
Lunes de Pascua.
Resucitó Jesús de entre los muertos.
Quedaron los sepulcros boquiabiertos.
Que madrugó su luz más que la aurora.
Nadie sabe ni el sitio ni la hora.
Están alborotando las campanas
y bailan las estrellas más lejanas.
Se escuchan los balidos mañaneros
que cantan la victoria del cordero.
Del cordero que abrieron en canal
y ahora vuelve con júbilo pascual.
Que pasó de la muerte hacia la vida
y ganó para siempre la partida.
Y marcó con su gloria nuestras puertas
que estaban por la sangre recubiertas.
Y todos pasaremos junto a él
del destierro a la casa de Israel.
Es la fiesta de la Resurrección.
Demos cuerda de vida al corazón.
Domingo de Pascua
Luz en la noche.
Grito de vida mientras la muerte sigue cosechando.
Paso decisivo hacia el transmundo.
Gozo interminable, cercado y oculto por las lágrimas.
(-Creo, Señor,
ayuda mi poca fe).
Sábado Santo
Silencio de Dios
más espeso que nunca.
Como una primavera
soterrada.
En espera inminente.
Toda silencio.
Viernes Santo
Por anunciar el reino
rebelde lo llamaron.
Por defender la vida
a muerte lo llevaron.
Por vivir siempre libre
lo crucificaron.
Por alegrar la tierra
lo enterraron.
Jueves Santo
Vives en el pan / roto y compartido. / Vives en la copa / redonda de vino./ Banquete de pobres./ Botín de mendigos./ Compañero fiel / amigo entre amigos /. Vestido de vientos / y sol de domingo, / moreno de viñas / y hermoso de trigos./ Muerto por los hombres / y en los hombres vivo. / Cuando nos juntamos, / te abrimos caminos, / y vienes y pasas, / alegre y activo, / por todas las cosas, / por todos los sitios. / Cantamos tu muerte: / el definitivo / triunfo de la vida / por mundos y siglos. / Cantamos la muerte / fatal del destino. / Cantamos la fiesta / final del sentido./ Vives en el pan / roto y compartido./ Vives en la copa/ redonda de vino.
Conciertos
Como en años anteriores, se han organizado por el Ayuntamiento de Pamplona ,estas últimas semanas, bajo el lema «Música para un tiempo de oración», una serie de excelentes conciertos de música sacra. Desde Bach y Haydn hasta los cantos populares de música religiosa en la isla de Córcega. Cada vez son más los creyentes y no creyentes que buscan en el arte vivir, celebrar y decir lo indecible y lo imposible de expresar por medio del lenguaje abstracto y cotidiano. Cada día somos más los cristianos que vivimos más cerca el misterio del Triduo Santo y de los días de Pascua gracias a la música y a la poesía. Lástima que la Iglesia no les dé mucha más importancia de la que les da. La música, por ejemplo, es toda ella relación y la relación es la raíz de la belleza y, con la belleza, de la plenitud. Yo también hablaré aquí en los próximos días con el «otro lenguaje», con el de la poesía.