¿Alguien hubiera podido creer -escribe hoy el director de La Vanguardia, Marius Carol- que un Papa fuera tan escuchado incluso por los agnósticos? No sólo la fe mueve montañas, sino el ejemplo de los hombes de bien.
¿Alguien hubiera podido creer -escribe hoy el director de La Vanguardia, Marius Carol- que un Papa fuera tan escuchado incluso por los agnósticos? No sólo la fe mueve montañas, sino el ejemplo de los hombes de bien.
–Mi gallejo, mira quién llama. -Ángeles son, que ya viene el alba.
Hame dado un gran zumbido.
Parecía Cantillana.
Mira, Bras, que ya es de día.
Vamos a ver la zagala.
–Mi gallejo, mira quiién llama…
¿Es pariente del alcalde?
¿U quién es esta doncella?
-Ella es hija de Dios Padre.
Relumbra como una estrella.
–Mi gallejo, mira quién llama. -Ángeles son, que ya viene el alba.
(Santa Teresa de Jesús)
Virgen y Madre:
Todo es de Dios,
genuino Padre.
-¡Qué manía…
ni qué leches…!
¡Deja a los ángeles, María,
y dale al crío la leche!
Si fue de noche
o de día,
sólo lo supo
María.
Y José,
que pintan siempre con calva
de tupé;
con calva y barba
tardía.
No sé por qué.
De Nazaret a Belén
su pariente el rey David
les pagó el traslado en tren.
***
¿Y, si en vez de nene… es nena?
La pregunta merece la pena.
***
Conocidos mucho mejor los primeros capítulos del libro del Genesis, y periclitado el monogenismo implícito en el relato bíblico, que san Agustáin aprovechó para montar su arcaica y rígida teologia del pecado original, los mejores teólogos actuales entienden la inmaculada concepción de la Virgen María como la posesión de la vida divina de la gracia –Kejaritoméne– desde el comienzo de su existencia; vida de gracia que le es concedida sin mérito de su parte, por la gracia preveniente de Dios (hallazgo feliz del franciscano medieval Duns Scoto) para que pudiera llegar a ser madre del Redentor, tal como Dios la habia querido para su propio Hijo: desde el comienzo de su vida ella estuvo rodeada por el amor redentor y santificante de Dios. Así María – al decir del papa Benedicto XVI- desde el momento de su concepción se revela como plenitud de significado antropológico de la vida, por cuanto invita al hombre a evitar todo temor, para experimentar, por la gracia, una existencia sorprendentemente gratificante y benéfica. (…) María no se reserva como una realidad exclusivamente suya ningún sector de su ser, de su vida, de su voluntad, sino que llega a ser propia y verdaderamene suya en la total expropiación para Dios.- Sólo desde esta concepción teológica caritológica (jaris=gracia) y no hamartiológica (hamartia=pecado) puede entenderse otra de las más bellas, tradicionales y fundantes advocaciones de María, Virgen y Madre. Sólo desde la gracia infinita de Dios puede entenderse la Virginidad de María, sin reducirla a una condición físiológica y psicológica puramente humana, que es no sólo degradarla, sino casi destruirla. La concepción del Hijo del Altísimo es cosa total de Dios Padre, que, si se sirvió de madres estériles para dar al pueblo judío líderes y profetas, se sirve de una doncella para el prodigio capital, que es la Encarnación, por encima de cualquier fuerza y poder humanos, sin necesidad por eso de pintorescos milagros físicos y mentales, haciéndolo, por otra parte, de la manera más natural del mundo.
Millones de justos le esperaron.
María, su madre, le esperó.
Todos los pobres,
de verdad,
le esperan todavía.
Y todos los miles de millones de muertos
siempre le esperarán.
Porque sin él
no existe esperanza alguna.
Podría parecer un breve cuento de Navidad. Pero es cosa de todos los días. Aquel maestro que mandó a sus alumnos escribir una cuartilla sobre otra que les repartió previamente él, como la tarea de redacción del día: era una cuartilla blanca con un solo punto negro en medio de la misma. Los chicos no sabian qué hacer con aquello y les daba la risa, pero luego, tras las reiteradas explicaciones del maestro, se pusieron a escribir unas líneas al menos sobre… el punto negro. Cuando rcogió todas las cuartillas, el maestro les hizo ver que ¡ninguno de ellos se había fijado en el resto de la página, toda blanca! – Así, en nuestra vida, casi todos los días: oímos, leemos, vemos, recordamos, imaginamos, intuimos, prevemos, tememos, proyectamos… casi siempre los puntos negros, y no el resto de las páginas de la vida, que están en blanco para que nosotros las llenemos con nuestros pensamientos y con nuestras obras, o son blancas para nuestra contemplación y nuestra reflexión. ¡Cuántos puntos negros en nuestro mundo, y hasta en nosotros mismos! ¿Y páginas blancas? ¿No hay ninguna?
Como es bien sabido, casi cada día recibimos informaciones y peticiones de firmas y de alguna contribución económica desde agencias, grupos, instituciones… para ayudas humanitarias u otros objetivos que se estiman urgentes y benéficos. Algunas veces pongo mi firma al pie y casi nunca pongo un euro, de los pocos que tengo, porque con frecuencia esas agencias, grupos, instituciones… defienden algunas causas u objetivos concretos, con los que no estoy de acuerdo, y no quiero financiar, aun en esa proporción mínima que me toca, aquello que no me parece justo y cabal. Hoy, por ejemplo, firmo la petición que nos envía Ignacio Arsuaga- hazteoir@hazteoir.org para enviarla a la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia, y a la Dirección de Telecomunicaciones y del Sector Audiovisual para que lleve hasta el final el expediente a Tele 5 y le impongan una sancion ejemplar por incumplir el horario de protección infantil con su programa Sálvame. Es decir, que salvemos de la telebasura de Sálvame a miles de niños (y de padres) españoles, que es una manera de educarlos, como es nuestro deber colectivo, patriotico y humanista. ¡Ya es hora que la Administración pública actúe contra una de las muchas plagas de la perversión privada!