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Sonata, op. 12, n 1 en Re Mayor, de Beethoven

 

Concierto en Pamplona de Rafal Blechacz y Bomsori Kim

 

Un allegro con brio equilibra
la claridad del piano
con la fuerza del violín,
siempre en lucha leal por la excelencia.

El andante con moto se recrea
en cuatro deliciosas variaciones
serenas o dramáticas.

Y el Rondó allegro, por fin,
con ligereza clásica

y expresivos silencios,
nos eleva hasta el júbilo,
heredado de Mozart y de Haydn.

«Voces que te han cantado» (I)

 

(Del libro del mismo título (1970), de Paulina Crusat)

 

       Cántico de las criaturas

(San Francisco de Asís, fragmento)

Y loado por los que en Ti perdonan, los que por tu amor
soportan enfermedad y tribulación.
Bienaventurado quuien las lleve en paz.
que Tú, Altísimo, le habrás de coronar.

Y sé loado, Señor, por nuestra hermana la Muerte corporal,
a quien ningún viviente puede escapar.
Y ¡ay de aquel que muera en falta mortal!

Dichosos los que acierten tu santa voluntad,
que la muerte segunda no les hará mal.

A mi Señor load y bendecid; gracias dadle y servirle con
gran humildad.

 

UPN y el aborto

 

         En el artículo 2 de su Proyecto Ponencia Estatutaria de Unión del Pueblo Navarrro (UPN) para su 12º Congreso, a finales de este mes de marzo, leemos textualmente que el partido promueve los valores del humanismo cristiano, el respeto de los derechos humanos y de la dignidad de la persona desde su concepción. Defiende la defensa de la vida; en consecuencia es contrario al aborto…

Para que veamos cómo en este punto la división de los católicos en España  (y en todo el mundo) es grande, comento el «juego de cartas», entre José Ignacio González Faus y Margarita Benedicto,  publicado en la revista humanista El Ciervo, hace solo unos meses. González Faus, jesuita, es un reconocido teólogo y profesor valenciano, autor de numerosos libros. Declara ser partidario de la despenalización del aborto por razones no de moral sexual, sino de ética política, porque la autoridad no está obligada a prohibir todo aquello que es inmoral y menos en una sociedad que él llama laica y tan plural como la nuestra. Porque la alternativa no es aborto sí-aborto no, sino clandestinidad-despenalización. Con el mismo argumento, añade, la moral más tradicional aceptó no penalizar la prostitución. Ahora bien, frente a la abortistas desmesuradas dice que el derecho de disponer del propio cuerpo no rige cuando hay en el propio cuerpo algo que no es totalmente mío y que no es consecuencia de una agresión, sino que ha sido recibido libremente.

Margarita Benedicto, ginecóloga y cristiana, también está a favor de la despenalización y a favor de una ley de plazos como la española actual, y por mismas razones que las del teólogo citado. Considera  el aborto un mal moral sin paliativos, efecto en la mayoría de las veces de una actuación irresponsable, y califica el argumento del propio cuerpo de auténtica falacio biológica, ya que el embrión no forma parte del cuerpo de la mujer, es un ser diferente, que solo transitoriamente necesita el cuerpo de la mujer para desarrollarse. Se sorprende igualmente de que nadie se acuerde del varón, ¡como si los hijos no fueran también suyos! Por todo ello hablar de un derecho al aborto le parece profundamente desacertado. Nadie habla, por ejemplo, del derecho al adulterio o al consumo de pornografía,  acciones que tampoco merecen sanción penal. Si hablamos del derecho al aborto, estamos dando un contenido positivo, estamos reivindicando como necesaria y deseable una realidad dolorosa y negativa, una zona oscura del ser humano que no hay que trivializar, ni bendecir acríticamente. Esta realidad debe tratarse con pragmatismo y equidad desde un punto de vista político y legal, pero una sociedad moralmente sana debe también lamentarla e intentar evitarla con una adecuada formación humana y sexual.

Por desgracia, esto último no lo hacen ni la sociedad ni el Estado. NI siquiera lamentar la realidad del aborto. No está de moda, no se lleva, no es políticamente correcto, nadie se atreve. Por eso es de resaltar la sinceridad y la valentía del programa de UPN.

Muere Ernesto Cardenal

 

       El día en que yo acababa de leer-meditar-contemplar su Cántico cósmico, murió con 95 años de vida pletórica el gran poeta nicaragüense, humanista, revolucionario, cristiano, Ernesto Cardenal. Ya dije de él lo fundamental hace unas pocas fechas. Todo lo lo demás, que es mucho, lo están diciendo los mejores medios informativos del mundo cultural. En su honor, traigo el breve poema tomado de su libro Telescopio en la noche oscura:

 

Este parque de Madrid… Mira tú,
mi amante inmaterial, los cuepos que se besan.
Si v os me querés
y te quiero yo,
¿qué es pues lo que no nos une
en el universo?
Como si estuviéramos en universos paralelos.

 

Sobre el diálogo interior

 

      Acostumbrados al diálogo-comodín de ciertos políticos, que sirve para todo y por eso no sirve para nada, reconforta leer al filósofo, ensayista y profesor de la Pompeu Fabra, Fernando Pérez Borbujo, sobre la necesidad del diálogo para la justa convivencia en nuestras sociedades democráticas; para la correcta comprensión de la libertad religiosa; en el seno de las comunidades educativas; en el seno de las familias…

Pero especialmente en la filosofía, en el difícil arte de la guía del pensamiento y su modalización interior. Lo cierto es que -escribe Borbujo-, como sostenía Schellling, en la estela del genuino pensamiento cristiano-neoplatónico, el verdadero diálogo es el diálogo interior, porque en el hombre hay una dimensión que pregunta y otra que responde, una que guía y otra que es guiada, un eterno buscarse y preguntarse. En el siencio interior, en la contemplación, en la oración, en el arte de saber guiar el diálogo interior, se dan las condiciones para que cada hombre sepa encontrarse a si mismo para salir al encuentro del otro, sepa acallar su murmullo interior para escuchar la voz del otro, tenga la capacidad de dominar el egoísmo propio y conozca su fragilidad para saberse abrir al otro, tenga la fortaleza necesaria que le haga capaz de presentarse desnudo, sin disfraces ni máscaras, ante el prójimo.

La filosofía coincide aqui con nuestras tradiciones religiosas más antiguas: sin genuino diálogo del alma no se dan la sinceridad, la honestidad y la claridad de vida necesarias que permitan un verdadero diálogo externo, cuyos presupuestos no radican en cuestiones formales o procesales, sino en las condiciones internas que hacen posible todo diálogo y que no son otras que las del auténtico pensamiento filosófico.

Primer domingo de Cuaresma

                       (Jer 2, 1-37)

 

Un día, te seguimos fielmente
por el áspero desierto de la vida,
camino de la tierra feliz de las promesas.
Confiamos en ti, primicias de tu gracia.

Pero luego  te dejamos,
manantial de aguas vivas,
para hacernos cisternas agrietadas
que no quitan la sed.
Rompimos, insensatos,
el yugo confortante de tu ley
y fuimos tras los dioses del momento,
que no eran tales,
sino cínicos  ídolos tóxicos,
dolosa vanidad.

Viña selecta nos hiciste
y acabamos pareciendo
inútiles sarmientos
de vid bastarda.

Ante el leño y la piedra
de altares idolátricos
hincamos las rodillas del deseo
y de ti nos alejamos
días sin cuento.

 

La democracia española

 

            Ahora que los independentistas catalanes y afines la ponen cada día en cuestión y hasta en la picota, y ahora que también los patriotas españoles, cada día más divididos por cuestiones partidistas, la defendemos tan mal y la olvidamos tan a menudo, conviene recordar algunas cualidades capitales de la democracia española. Según el Democracy Index 2018 del diario inglés The Economist,  en el munddo sólo hay 20 democracias plenas y España está en el puesto 19. La calificación de nuestra Nación en este punto alcanza un 8´08 sobre 10. España ha conseguido puntuaciones sobresalientes en pluralismo político (9´17) o libertades políticas (8´82), mientras que las notas en cultura política, funcionamiento del Gobierno y participación política se sitúan entre el 7´14 y el 7′ 78.

La calidad democrática española supera a la de otros países comunitarios como Francia, Bélgica, Italia o Portugal.

En Sudamérica, la única democracia plena es Uruguay, y en Centroamérica, Costa Rica. Los otros países no europeos entre los 20 destacados son Nueva Zelana, Canadá, Australia y Mauricio.

La ética y la moral

 

      Según el filósofo catalán Joan-Carles Mèlich, autor del libro Contra los absolutos,  ser ético no es actuar bien o cumplir con el deber. sino dar respuesta a una demanda del otro. No hay ser humano sin moral, sin normas, sin valores, sin hábitos, sin reglas de decencia, pero tampoco hay humanidad solo con moral. Lo humano surge en esa tensión  entre lo moral y lo ético, entre el deber y el deseo. entre la norma y la respuesta.

Mèlich, con nuevo lenguaje, reedita la tesis de que la ética cristiana de la compasión y del perdón está por encima de la moral del deber.

 

Qué montaje la Montero

 

      Tuve ayer la paciencia de escuchar a la ministra portavoz y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, tras el inicio de la llamada mesa de negociación entre el Gobierno  autónomo, ahora independentista, de Cataluña y el Gobierno de la Nación, y después de que el presidente inhabilitado Torra hubiera hecho añicos el resultado del primer encuentro. Y ¡qué montaje el de la ministra Montero! Qué verborrea vacua y embaucadora, horra de cualquier argumento serio. Qué sarta de  fraudes de vocabulario, de engaños políticos repetidos, de burdas mentiras (como el carácter del protocolo y de la sala de la rueda de prensa), de hipócritas ocultamientos del chantaje que es esa mesa en sí, de cansinos e inaguantables sofismas para defender la inconstitucionalidad de la dispar sentada y de lo que allí se va a tratar, de retorcimientos de la realidad histórica y política de estos últimos diez años (¿también los dos últimos de Zapatero?). Qué farfulla, qué desparpajo, qué decideras, qué pico, qué parolina, qué bachillería,  qué desate, qué faramalla, que trápala, qué broza, que tarabilla, que garrulidad,  qué guirigay, qué monserga, qué filatería… tan vanos, tan forzados, tan sobreactuantes, tan demagógicos, tan falsos, tan cobardes…

Miércoles de ceniza

 

Este año, me es más fácil entender
el símbolo de la ceniza.
Pegado a una sonda vesical
y enredado en sus gomas tubulares,
pugno por parecer normal en mi convalecencia,
tras pasar por el tedio
de la salud quebrada
y del miedo a perder
las ganas de vivir,
atento a los ritmos calculados
de la orina y las heces,
huéspedes insólitos de mis poemas,
sometido al Duodart,
dutasterida-hidrocloruro

de tamsulosina.

Temblando sobre el suelo de la nada,
propia de mi finitud
creatural,
sé que solo de Dios
puedo aspirar al Ser
y salvar mi existencia.

Mas, si es cosa de cenizas,
hago míos los versos
del poeta admirable
José Corredor-Matheos:

`Todo ser ceniza.
Ceniza.
Pero ahora,
qué plenitud.
Todo, en vuelo.
Y tú,
sabiéndote ceniza,
pero ardiendo´.