Francisco en México

 

            Según la primera encíclica del papa Francisco, Evangelii Gaudium, una auténtica fe siempre implica un profundo deseo de cambiar el mundo. Tal es la fe del papa actual dentro de esa Iglesia, que quiere pobre y para los pobres. lo que implica la participación activa de los pobres en las decisiones que conciernen a su vida, como sujetos de su propio destino y autores propios, de quienes tenemos mucho que aprender. Sembradores del cambio, los llamó en el discurso a los Movimientos populares en Santa Cruz (Bolivia) el 9 de julio de 2015. En el análisis estructural de la pobreza que hace Francisco en la misma encíclica, el prinicipal diagnóstico es que la inequidad es raíz de los males sociales, porque hace una sociedad cada vez más rota y corrosiva; inequidad que es consecuencia de creencias y prejuicios que sirven de falsas justificaciones, como el elitismo, la discriminación y la idea de que la ambición es buena y la desesperación inevitable. Pero el meollo de la radicalización de esa opción por los pobres que hace el papa se encuentra en el relieve que da al hecho de que sólo puede evitarse la alienación entre teoría y realidad cuando el análisis estructural y la acción arraiguen en un contacto directo con los pobres, en quienes debemos ver la grandeza sagrada del prójimo: Es la radical espiritualidad del seguimiento de  Jesús:  Jesús quiere –nos dice en la EGque toquemos la miseria humana, que toquemos la carne sufriente de los demás. Espera que renunciemos a buscar esos cobertizos personales o comunitarios que nos permiten mantenernos a distancia del nudo de la tormenta humana, para que aceptemos de verdad entrar en contacto con la existencia concreta de los otros y conozcamos la fuerza de la ternura. Cuando lo hacemos, la vida siempre se nos complica maravillosamente y vivimos la intensa experiencia de ser pueblo, la experiencia de pertencer a su pueblo. Francisco está convencido de que sólo apoyándonos en esa cercanía real y cordial, podremos  acompañar adecuadamente a los pobres en su sendero de liberación. El teólogo y cardenal alemán Kasper interpreta esta convicción como una mística de coexistencia y encuentro, que constituye un cambio de paradigma en cuanto al método.- Sólo teniendo todo esto en cuenta podremos entender el viaje del papa a México y a todos los países pobres que visita y no nos perdernos en anécdotas y en superficialidades.

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