-A finales de marzo, los cerezos nievan al revés.
-Los ateos -escribe Hanna Arendt- son unos necios, que pretenden saber lo que nadie puede saber. Es que, al menos los ateos militantes, dieron el paso falso del no poder saber (agnosticismo) a saber que... (ateísmo).
-Los creyentes creemos, no sabemos.
-Los niños inocentes. ¿Es que los hombres no son, generalmente, inocentes?