– Sólo la imaginación me dice lo que puede ser…, comenzaba diciendo el primer manifiesto surrealista de Breton. Sólo el arte tiende a unir el inconsciente con la conciencia, los sueños con la realidad cotidiana, la sensualidad con la razón. Sólo el arte puede liberarnos de toda represión pasada, renovar el presente y proyectar el porvenir.
– Ningún bebedor de te es ateísta.
– Todos los dualismos teóricos, antinaturales, son enfermizos, esquizofrénicos. Dividen y rompen unidades complejas y delicadas, aparte de originar estados de violencia permanente.
– Unamuno huía de los que le decían que pensaban como él: ¡Horror! Para pensar como yo me basto -y aun me sobro- yo mismo. Y es que, cumplidos parte, hay quienes prefieren copiar e imitar a otros que pensar por su cuenta y riesgo, algo siempre menos cómodo. Otra cosa es que co-incidan sus pensamientos e in-cidan unos en otros.
– De víspera se conoce el día. Pero muchos días se quedaron tan sólo con la víspera.
