Roncesvalles con nieve

 

   La nieve, vecina habitual de los otoños, inviernos y primaveras de Roncesvalles, limpia y borra los pasos y senderos de los peregrinos.

Alivia el románico.

Enaltece el gótico.

Abriga luminosamenrte el camposanto de Sancti Spiritus.

Protege códices y esmaltes preciosos.

Hace enmudecer las campanas peregrinales.

Y convierte los hayedos circundantes en un inmenso revuelo de albas aves alpinas.