Pasó de nuevo la Transitoria cuarta por el Parlamento de Navarra. Lo suyo, como es sabido, es pasar. Y ha pasado, como le es habitual, sin pena ni gloria. Nació en mal momento. Resolvió otros problemas, cercanos pero no iguales, y creó otros, que por aquí andan todavía.
Pero los dos grandes partidos que, velis nolis, la hicieron posible, llevándola a la Constitución, están hoy a matar y tienen todos sus puentes rotos. No ya Unión del Pueblo Navarro, que nació contra ella y ha seguido despotricando contra ella, sino también el Partido Popular, que recogió la herencia de UCD, y ahora, al menos en Navarra, ha votado a favor de su supresión. Y no digamos VOX,
Otro partido que, por varias razones, también la hizo suya, incluso en Navarra, el PSOE, nos ha salido en Pamplona con la morondanga de la bilateralidad para oponerse a su supresión, en una votación que era pura fantasía, pues no tenía la mínima efectividad. Los actuales socialistas navarros deben de pensar, por lo que ahora dicen, que la Transitoria cuarta es cosa del tú a tú foral, como si fuera una cláusula más del Convenio Económico o del Cupo anual. Como si no fuera una de las piezas más sensibles del texto constitucional, y no solo del Amejoramiento, capaz, si se toca y como se toque, de hacer caer un diluvio sobre el mundo nacionalista vasco en su conjunto y sobre toda la nación.
Yo ya dije lo que tenía que decir, hace unas semanas, en DN. Y al mostrar la más racional y constitucional salida a la aporía actual, dije que la cosa no tiene remedio hasta que los dos grandes partidos (¡con permiso de UPN!), PP y PSOE, tengan una mayoría holgada, sin condicionamiento de ningún tipo, y sobre todo sentido común, para acordar una reforma seria del título VIII de la Constitución, contando con la gran mayoría de los votantes españoles en los diferentes tramos electorales, obligados por esa larga y complicada reforma.
Hasta entonces, reñir en el Parlamento de Navarra UPN + PP + VOX contra PSN a cuenta de la Transitoria Cuarta, es dar de nuevo un festín político a BILDU, GEROA BAI y CONTIGO-ZUREKIN, para los cuales la Transitoria Cuarta es su niña bonita.