Nos vamos yendo…

 

Bajo esta rúbrica escribí ayer en DN un artículo sobre la edad, la vivencia de la muerte durante la vida, la concepción cristiana de la muerte, la actual secularización, la vida eterna…

Me llaman más que nunca. Me escriben más que nunca. No estamos avezados ni a hablar, ni a leer, ni a escribir de estas cosas. Que es lo medular de la vida. ¿Por qué temer decir, al menos una vez al año, nuestra humilde (¡todo es gracia!), frágil, pequeña fe en la otra vida, en la otra cara de la muerte?

Los nuevos cultivadores de Halloween nos vienen a decir que eso es cosa de miedo y a la vez de burla: las dos alterntivas, cuando no es una sola, a nuestra visión cristiana de la muerte.