¿Quién puede juzgar seriamente la decisión intransferible de un suicidio asistido en una situación extraordinaria?
Y, a la vez, la sociedad y su organización jurídico-política, el Estado, ¿ solo han tenido como salida a una joven de 25 años, que ha venido sufriendo varios años en situaciones extremas, solo un suicidio asistido? ¿Han preferido la llamada muerte digna y no la vida digna?