No una gaviota, sino una paloma

 

                               Todo el mundo está pendiente durante un cónclave de la chimenea colocada en el tejado de la Capilla Sixtina, esperando la fumata bianca.

Todo el mundo se divierte con las gaviotas –i gabbianni-, que a ratos revolotean en torno a la legendaria chimenea.

Pero todo el mundo desearía ver aparecer, junto a la fumata bianca, una paloma, también blanca.