Lunes de Pascua

Si Jesús resucitó,

de la muerte nos salvó.

 

Mas si le venció la muerte,

desdichada es nuestra suerte.

 

Y bien vana es nuestra fe,

si Jesús vencido fue.

 

Pero vivo le encontraron

los que muerto le lloraron.

 

Y con su fe consiguieron

lo que antes ni previeron.

 

Hasta dar su entera vida

por proclamar su venida.

 

Dios no dejó que su Ungido

fuera por siempre vencido.

 

Si Dios no es justo, no es Dios,

y entonces, una de de dos:

 

O todo tiene sentido.

O todo es un sinsentido.