Lo de menos

 

Es el caso que el popular y curioso Eduardo Punset, con quien coincidí unos años en el Parlamento Europeo, fue invitado hace poco a ser pregonero en la Feria del Cocido, de Lalín, en su 46ª edición. Un acontecimiento que, según el escritor catalán en castellano, concilia ocio, cultura, gastronomía y diversión. Lo que le da pie, él sabrá por qué, para decirnos, en su página magisterial de El Semanal, que es un ejemplo más de que, afortunadamente, hay vida antes de la muerte, al margen de ese dogmatismo más centrado en primar lo que sucede después. Por suerte, hoy sabemos a ciencia cierta que eso es lo de menos.- Conviene recalcar ese afortunadamente, ese por suerte y ese sabemos, tres soportes pueriles de quien, satisfecho, parece querer lanzar un desafío a la cara de alguien. Toda una muestra -en un buen profesional, que quiere aparecer objetivo, sereno y educado- de una desdichada frivolidad y de un cientifismo barato, además de falso. A la vez que toda una proclamación arrogante y literal, fuera de lugar y fuera del guión, de in-trascendencia.