Las cuatro fases entre la muerte y la vida

Según nuestra ya conocida Elisabeth Kübler-Ross, tras sus experiencias con miles de enfermos moribundos y vueltos a la vida después de horas en coma, la muerte ocurre en fases distintas: 1ª: las personas salen flotando de sus cuerpos, como las mariposas de sus capullos; 2ª: en un estado de energía  espíritual,  vuelan a visitar, llevadas por sus ángeles, a sus  familares y amigos vivos y muertos; 3ª: por un puente, una puerta de paso, un túnel…, pasan a una luz brillante, que les llena de fuerza, amor y entusiasmo: para unos Dios, para otros Cristo o Buda; 4ª, ante Dios o la Fuerza Suprema, y experimentando la unicidad, la totalidad o integración de la existencia, hacen una revisión completa de sus vidas y ven con claridad sus repercusiones en otras personas, incluso desconocidas, y a la vez todas las posibilidades no llevadas a cabo en su existencia. Estado que, para la autora, sería el cielo o e infierno, o ambos a la vez, y que yo considero más bien el estadio, que en muchas culturas se llama Juicio final personal: En esta fase se les preguntaba a las personas: ¿Qué servicio has prestado? (…) Ahí descubrían si habían aprendido o no las lecciones que debían aprender, de la cuales la principal y definitiva es el amor incondicional.- Ojalá fuera cierto todo este proceso que Kübler-Ross -la médico humanista más preocupada quizás por la suerte de los moribundos que ha existido en nuestro planeta- no se inventó, sino que recogió de las miles de experiencias con personas que aparentemente habían fallecido en  sus casas y hospitales , y habían vuelto más tarde a la vida consciente.