Podrían parecer regalos de Papá Noel, del Olentzero o de los Reyes Magos, en balcones y ventanas de la bella plaza de Ibarra, un día pueblecito agrícola de Tolosaldea y hoy villa industrial y desmesurada de 4.300 habitantes, contigua a Tolosa. Pero no. En un ayuntamiento regido, con mayoría absoluta, por Bildu, señalan con descaro la protesta de la mayoría, en este punto, de los vecinos, que siguen queriendo depositar la basura en bolsas y echarlas en los contenedores actuales para la recogida hidráulica, que no padecer las bolsas colgadas de los postes frente a las casas, método oficialmente escogido por la coalición independentista. Leo ahora que en el municipio madrileño de Rivas Vaciamadrid, nombre pintoresco donde los haya, la empresa aragonesa Ecohispanica cuenta desde hace tres años con una planta piloto, donde se prueba una tecnología que aspira a terminar con el problema angustioso de vertederos, colmados, basuras contaminantes, y hasta postes y contenedores. Por el contrario, en la nueva planta se hace hervir los residuos e higienizarlos, y se aprovecha casi el cien por cien del material para la obtención de energía, evitando al mismo tiempo los vertederos y la incineración de las basuras. Falta aún tecnología a la hora de separar algunos materiales inertes y aprovechar toda la energía posterior, pero la empresa ya ha firmado un convenio con Chile, negocia con el Estado brasileño de Sao Paulo, y se interesan por él Asturias, Torrejón o Alcalá de Henares. Quién sabe si en Ibarra la animosa oposición a Bildu en el ayuntamiento se interesará también en los próximos meses por el invento. Aunque dificil lo veo, mientras la empresa sea aragonesa y se llame, además, Ecohispánica.