Pase lo que pase, sea lo que sea, la salida -que no solución-. mejor para la infanta Cristina, para la familia real, para la Monarquia española, para España, sera la renuncia a sus derechos al trono, que apenas le afectan a ella, por su séptimo lugar en la línea de sucesión, pero sí a la primera institución española y al buen nombre de la misma. El pueblo español distinguirá bien en todo momento la persona de la heredera, los deberes y derechos familiares de los deberes y derechos reales, piense lo que piense de la fidelidad de la mujer a su marido, el señor Urdangarín, nada ejemplar, según la misma Casa Real.