Ha sido durante la reciente presentación, en Madrid, de Donne Chiesa Mondo (Mujeres Iglesia Mundo), una iniciativa para todo el mundo, que echó a andar en Roma, en tiempos de Benedicto XVI, el director de L´Osservatore, Gian Maria Vian. Una de las ponentes, María de la Válgoma, profesora de Derecho Civil de la Complutense, fue directa al grano y explicó cómo Jesús rompió con la ley, tema de su tesis doctoral: Buscó humanizar la ley. Y había hasta 661 mandamientos en su época. Él liberó a la gente de las leyes que suponian un peso. Especialmente a las mujeres: En un tiempo en el que las mujeres eran ignoradas, no salían de casa y estaba mal visto hablar con ellas, salvo para darles órdenes sus maridos, Jesús se dejaba acompañar por ellas, dialogaban y las situaba en un lugar prioritario, como experimentaron adúlteras, prostitutas o las llamadas impuras. De ellas dijo que serían las primeras en salvarse. (…) Jesús fue un feminista radical y mostró una confianza absoluta en la mujer. (…) ¿Por qué no se trasmitió todo esto luego a la Iglesia? Una dura realidad que le hace desconfiar de que lleguen cambios efectivos hoy: No creo que hoy llegue un protagonismo real de la mujer en la Iglesia., Ni siquiera con Francisco, este papa bueno, aunque lo quiera. Tiene muchos frentes abiertos. Sea cuando sea, los cambios que tienen que llegar lo harán por cauces nuevos, de abajo para arriba. Lo importante hoy es no cerrar ninguna puerta.