Ojos pequeños en cabeza grande, orejas alertadas, cuello breve y grueso, patas cortas y delgadas, jeta poderosa y áspero pelaje, en la foto que contemplo hoza, focea u hociquea el jabalí las raíces que tanto le gustan en un claro del bosque.
Los hombres primitivos que en el Neolítico Antiguo (4.500-4.000 años a. C. ) se refugiaban en la cueva de Zatoya (Abaurrea Alta) cazaban intensamente jabalíes; un 73% de los restos de caza mayor encontrados,
Ocupa hoy este cerdo montés (basurde, cerdo del bosque) todo el territorio navarro, donde no tiene enemigos naturales.
Su caza es un espectáculo cinegético y todo un acontecimiento social, que acoaduna, entretiene y gratifica a miles de cazadores navarros,
Pero dejemos ahora al jablí en su pacífico y soleado menester, lejos de cuernos de caza y estridencisas de jaurías, que celebra el coro otoñal de campesinos y cazadores en Die Jahreszeiten (Las Estaciones del Año), de Josep Haydn:
Es ist der gellenden Hörner Schall
der gierigen Hunde Gebelle.
(Es el sonido de los cuernos clamorosos,
los aullidos de los perros voraces)