J. Borrell, doctor «honoris causa» por Comillas

 

                                En ninguna biografía he visto que Josep Borrell (Puebla de Segur, Lérida, 1947), hijo de panaderos, ingeniero industrial aeronáutico, economista, catedrático, varias veces ministro de España, presidente del Parlamento Europeo, Alto Representante  de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, vicepresidente de la Comisión Europea…, fuera alumno de jesuitas, y mira por dónde la Universidad de Comillas (Madrid), por vez primera desde que se retirara  de la vida pública, le nombra doctor honoris causa. 

En la presentación del doctorando, dijo el rector de dicha Universidad, Antonio Allende, que, si hay algo que define la carrera de Josep Borrell es su apuesta por la justicia social y el diálogo como ejes centrales del desarrollo político y social,  y añadió que la visión del político catalán refleja los valores que han caracterizado la educación jesuítica a lo largo de los siglos: el compromiso con la verdad, la búsqueda de la justicia y el deseo de construir un mundo más equitativo y solidario.

En su lección magistral, Europa entre guerras y elecciones, Borrell reconoció que la historia ya no la hacemos los europeos y ahora es un producto de importación, y este hecho nos ha unido: Nuestros hijos y nietos solo han conocido la paz  y pueden viajar desde Gibraltar hasta Helsinki: Las fronteras existen, pero no se ven porque somos ciudadanos de una unidad superior, un éxito histórico.

Asimismo puso en valor el papel histórico de la Compañía en la educación y en la evangelización. La educación jesuítica no solo ha sido un pilar de conocimiento, sino también un motor de transformación social a lo largo de la historia, formando ciudadanos comprometidos con el bien común, con una vocación de servicio y con un fuerte sentido de responsabilidad social, ofreciendo y combinando excelencia académica con un profundo sentido ético.