Incapaces de Dios. Contra la divinidad oceánica, es el libro (Fragmenta editorial), de José Cobo (Lérida, 1962), profesor de filosofía en el colegio San ignaio-Sarriá de Barcelona, que acabo de leer durante esta Navidad. El propósito del autor, repetitivo a más no poder, es distinguir casi en cada página la fe en el Dios revelado en el Crucificado –maldito, abandonado de Dios- de la creencia en el Dios -que no es Dios- de la religión y de la reflexión del hombre moderno (desde la Ilustración) sobre la divinidad oceánica (deista), que no es el Dios personal.
Pero la tajante división teórica sobre la actitud de los tres tipos de personas, siendo tan poco real, deja muchos millones de excepciones o de actitudes mixtas fuera. Hay, por otra parte, una fijación excesiva en equiparar a Dios con el Crucificado. ¿Sólo en ese momento se reconcilia Dios con el hombre, sólo en ese momento Jesús es el quien de Dios? ¿Qué quiere decir el anterior retiro de Dios? Y la caída, de la que se habla de continuo, ¿qué fue? ¿Qué clase de nuevo pecado original fue ese que trajo consigo tamaño retiro, tamaña desaparición de Dios del hombre? El Crucificado ¿fue en verdad maldito y abandonado de Dios? El probable grito de ¡Eli atá! o ¡Eli! de Cristo en la cruz nos lleva a ese extremo? ¿Demasiado Barth, demasiado Moltmann, demasiado Jüngel?
Aunque parezca cosa menor, el estridente uso del constante galicismo en tanto que, en vez de en cuanto o de mientras, asi como los catalanismos Dios a faltar o Dios en falta, que no se sabe bien qué significan, dificulta la lectura de un libro, de por sí necesario, crítico y apasionante, que va a tener continuación. Ojalá que con mayor claridad y mejor redacción en castellano.