Ideas cristianas y universales

Antes de que el filósofo español Gustavo Bueno analizara en su libro La fe del ateo (2007) la penetración del cristianismo en muchos sectores de Occidente, el filósofo de la Escuela de Frankfurt, Jürgen Habermas, en su diálogo con el entonces cardenal Ratzinger, en la Academia  Católica de Munich (2004), enumeraba algunas de las ideas de origen genuinamente cristiano, que han sido asumidas por la filosofía, tranformando sí su sentido religioso original, pero sin deflacionarlas del todo y sin dejarlas completamente vacías. Comenzaba por el concepto  de un ser humano hecho a imagen y semejanza de Dios, que dio lugar a la idea de que todos los hombres poseen la misma dignidad, que debe respetarse incondicionalmente. Y continuaba con los conceptos-criterios de responsabilidad, autonomía y justificación, historia y recuerdo, recomienzo, innovación y retorno, emancipación y realización, renuncia, interiorización y encarnación, individualidad y comunidad…