Gratitud a Barak Obama

 

       Ahora que muchos estamos bajo el choque de la victoria democrática de Trump en los Estados Unidos de América, una de las cosas más útiles es recordar y agradecer la labor del actual presidente norteamericano, el demócrata negro Barak Obama. en estos últimos ocho años de su mandato, desde el momento mismo de su jaleado triunfo en noviembre de 2008, que tanto nos entusiasmó. Entonces llegó a una marca de 69 % de popularidad y hoy sigue aún con el 54 % . A Obama no se le puede negar una activa presidencia dentro y fuera de su País, su presencia personal constante en todo el mundo y su empeño por llevar a cabo el ambicioso programa que echó sobre sus hombros. Claro que él no ha acabado ni podía acabar, primer presidente negro y premio Nobel de la Paz, ni con la pobreza, ni con la desigualdad y discriminación  de los suyos, ni  tampoco con las guerras en el mundo. Pero, contando con la permanente obstrucción de los republicanos desde 2010 en la Cámara y que desde 2014 tuvieron mayoria también en el Senado, consiguió poner en marcha un plan de estímulo económico, creando más de 11 millones de empleos y reduciendo el paro al 4´9 %: consiguió aprobar la Ley de Atención Sanitaria Asequible; dejó preparada la nueva política de distensión y acuerdo con Cuba tras cincuenta años de fracasos; acabó con Osama bin Laden (sin lanzar un misil,  mucho más mortífero, contra su residencia) y luchó más que nadie contra Al Quaeda y el Estado Islámico, sin declarar ninguna nueva guerra y hasta poniendo un cierto orden en la utilización de los drones; consiguió que la dictadura de Siria dejara de emplear armas químicas; puso firme en varias ocasiones al déspota Putin… Alcanzó un acuerdo con la República islámica de Irán; ha  mejorado mucho las relaciones en toda Iberoamérica y con la Unión Europea; se afanó por las energías limpias y en contra de los efectos perniciosos del cambio climático; avanzó un plan innovador en lo que a la inmigración en USA se refiere; resolvió bien la crisis del ébola y el estrago del derrame del petróleo de la compañía BP  en el Golfo de Méjico… No ha conseguido, es cierto, la firma del  TTIP con la Unión Europeo; lleva la mancha del espionaje indiscriminado a muchas personas en todo el mundo; no ha impulsado avances en la cuestión de Palestina ni en la del Sáhara… Con todos sus vacíos, errores y torpezas, ¡gracias, presidente Obama!